martes, 24 de febrero de 2026
Busco la aprobación de los demás
martes, 18 de julio de 2023
Siempre fiel
Puede que un día, el fichero de mis amistades esté vacío, lleno de tachaduras o sin nombres dignos de confianza.
Puede que un día, todos los teléfonos de mi agenda se encuentren comunicando y nadie responda a mis llamadas.
Puede que se hayan borrado las memorias en los bancos de datos, donde se escribieron las promesas en las que un día confié.
Puede que mi propia calculadora personal deje de funcionar y no encuentre un técnico del amor y la alegría capaz de arreglar sus entresijos...
Puede que todo esté negro y oscuro, y que yo ande a la deriva, con la inseguridad a flor de piel, nadando en la incertidumbre y sin recuerdos de Ti.
Pero si entonces, o ahora, o cualquier día, olvido tu número de teléfono y te necesito,
estoy seguro que, aún sin marcar las cifras, sonará tu respuesta, Señor, porque TÚ ERES FIEL.
sábado, 23 de julio de 2022
Dar fruto
viernes, 22 de julio de 2022
Permanecer - Sarmientos
Hoy todo fluye,
todo cambia,
todo trae fecha de caducidad.
Maldito presente absoluto
que se nos ha instalado dentro,
como un intruso,
ocupando las estancias
de la memoria y la esperanza
con su ahora
cargado de exigencias.
Y así, huérfanos de historias
y vacíos de futuro,
somos presa
de los estados de ánimo,
tan cambiantes.
Nos devoran las crisis
en tiempo menguante.
Nada perdura.
Ni el amor.
Ni las promesas que hicimos
y que recibimos.
Ni la confianza
en el para siempre.
No sabemos conjugar
el verbo permanecer,
y exigimos
que todo, hasta Dios,
cambie a nuestra medida.
Así no hay viña que crezca y dé fruto.
Devuélvenos, Señor,
la conciencia
de tu tiempo y tu presencia.
Enséñanos a ser sarmientos
de la vid, que eres Tú.
Devuélvenos la fe,
Tú que calmas las tormentas.
(José María R. Olaizola, sj)
sábado, 29 de mayo de 2021
Te quedas, Señor
TE QUEDAS, SEÑOR
En el pan, para calmar nuestra hambre espiritual
Y, cuando te vemos partir y repartir así la hogaza,
vemos que nos amas
hasta el extremo que tu Cuerpo,
se desangra y se derrama en sangre,
para que, nosotros tus amigos,
tengamos asegurado alimento en nuestro caminar.
TE QUEDAS, SEÑOR
Y, al quedarte entre nosotros,
lo haces como el que siempre sirve y se da.
Como el que, arrodillándose o inclinándose
nos indica que el camino de la humildad
es el secreto para llegarnos hasta Dios
y para mitigar penas y sufrimientos.
TE QUEDAS, SEÑOR
Con un amor tremendamente asombroso
nos enseñas el valor de la fraternidad
la clave para vivir contigo y por Ti.
La llave para, abriendo la puerta de tu casa
contemplar que, el interior de tu morada,
está adornado con el color del amor
y con la entrega de tu Sacerdocio
o con el sacrificio de tu vida donada.
TE QUEDAS, SEÑOR
Para que, sin verte,
te adoremos en tu Cuerpo en tu Sangre.
Para que, al llevar el pan hasta tu altar,
nos acordemos que es signo de tu presencia.
Para que, al repartirlo entre los necesitados,
comprendamos que es sacramento de tu presencia.
TE QUEDAS, SEÑOR
Y nos dejas un mandamiento: ¡Amaos!
Y nos sugieres un camino: ¡El servicio!
Y te quedas para siempre: ¡La Eucaristía!
Y eres, sacerdote que ofrece
Y eres, sacerdote que se ofrece
por toda la humanidad.
Gracias, Señor
P. Javier Leoz
sábado, 28 de noviembre de 2020
Honestos en lo pequeño
domingo, 1 de noviembre de 2020
Ser rechazado y sufrir como Tú
Señor Jesús,
Señor, quisiera amar como tú, rezar como tú, defender a los más pequeños como tú, ser libre como tú, decir la verdad como tú, incluso servir como tú… Pero me da miedo ser rechazado como tú y sufrir como tú.
Muchas veces, cuando preveo dificultades y problemas, dejo de hacer el bien, escondo la verdad, busco un camino más fácil, olvido la justicia... Dame fuerza, Señor, para asumir el rechazo, las dificultades y la cruz, como tú. Siempre como tú y contigo.
Ángeles
Señor, quisiera ser como una niña, que ríe confiada cuando su padre la lanza al aire, segura de que no le va a dejar caer.
Quisiera ser como un niño que, aun viviendo en la miseria, se siente feliz acurrucado entre los brazos de su madre.
Quisiera ser más consciente de tu cercanía, a través de tantos ángeles, de tantas personas que cuidan de mí, con delicadeza y sin apenas dejarse ver.
Quisiera ser un ángel tuyo, enviado por ti a los más cercanos y a quienes más lo necesitan, para llevarles ternura, esperanza y alegría.
Como tú, Jesús. Siempre como tú y contigo.
sábado, 9 de mayo de 2020
Coronavirus. Resitiré
cuando duerma con la soledad,
cuando se me cierren las salidas
y la noche no me deje en paz,
danos fuerza para seguir amando.
Cuando sienta miedo del silencio,
cuando cueste mantenerme en pie,
cuando se rebelen los recuerdos,
y me pongan contra la pared,
danos fuerza para seguir amando.
Cuando los vientos de la vida soplen fuerte,
cuando los sueños se me rompan en pedazos,
danos fuerza para seguir amando.
Que seamos como el junco, que se dobla,
pero siempre sigue en pie.
Cuando el mundo pierda toda magia,
cuando mi enemigo sea yo,
cuando me apuñale la nostalgia,
y no reconozca ni mi voz,
danos fuerza para seguir amando.
Cuando me amenace la locura,
cuando en mi moneda salga cruz,
cuando el diablo pase la factura
o si alguna vez me faltas tú,
danos fuerza para seguir amando.
Cuando los vientos de la vida soplen fuerte,
cuando los sueños se me rompan en pedazos,
danos fuerza para seguir amando.
Que seamos como el junco, que se dobla,
pero siempre sigue en pie.
Oración inspirada en la letra de la canción “Resisitiré”
Mi futuro
No quiero obsesionarme por el futuro. Y por eso, prefiero entregarlo en tu presencia y dejarme llevar por tu impulso. Espíritu Santo, sana mi ansiedad, para que acepte que cada cosa llegue a su tiempo y en su momento.
Y sana mis miedos, para que pueda confiar en tu auxilio y me deje guiar siempre.
Tú que sabes lo que más me conviene, oriéntame y condúceme cada día, y protégeme de todo mal.
Ven, Espíritu Santo, y toma mi futuro. Amén.
jueves, 30 de mayo de 2019
Tú estás conmigo
Me encontraré aislada, sin puentes.
Me abrumará el silencio, sin palabras.
Me dolerá el olvido, sin aplausos.
Me inquietará la duda, sin respuestas.
Me pesará la carga, sin ayudas.
Me asustará el compromiso, sin seguridades.
Pero no tengo miedo, Señor.
Tú serás mi testigo, mi puente y mi palabra.
Tú serás mi aplauso, mi respuesta y mi apoyo.
Tú serás mi refugio y amarás mi verdad desnuda.
Gracias, Señor, por tu amor, siempre fiel;
gracias por esta esperanza.
JM R. Olaizola sj (adaptación)
lunes, 19 de marzo de 2018
San José, número dos
cómo se es no protagonista,
cómo se trabaja sin exhibirse,
cómo se avanza sin pisotear,
cómo se colabora sin manejar,
como se obedece a Dios sin desconfiar,
cómo se ama sin reclamar.
Dinos, José,
cómo se vive siendo número dos... o tres,
cómo se hacen cosas formidables
desde un segundo puesto.
Convéncenos de que se puede y debe
ser útil, fiel, efectivo, hasta héroe,
siendo "no importante".
Explícanos, José,
cómo se es grande sin exhibirse,
cómo se lucha sin aplausos,
cómo se avanza sin publicidad,
cómo se persevera sin esperar homenajes,
cómo se alcanza la gloria desde el silencio,
Enséñanos, en fin, José,
a darlo todo, sin recatear,
a sentir, en este estilo de vida,
la paz y la felicidad más profundas.
¡Enséñanos, José!
viernes, 6 de mayo de 2016
Yo te sondeo y te conozco
sé lo que estás haciendo
y percibo tus pensamientos,
sé cuándo caminas, sé de tus cansancios y descansos.
Tus pasos me son familiares.
Y dijo María, Magnificat
Ahora me doy cuenta: ¡qué grande es Dios!
y siento tal alegría interna
que tengo ganas de gritar, de dar saltos,
de llamar a todas las ventanas,
de llenar con mi voz todos los rincones de la tierra
Dios es inmenso y sanará mi humanidad en espera,
mi corazón en soledad e insatisfecho.
Seguir
Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de una guerra.
Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
Enséñame a amarte como tú me amas
Tú sabes que yo soy parte de la hermosura de este mundo,
como cada nota es parte de una hermosa canción,
y es necesaria igual que las demás.
Por eso, aunque nadie me hubiera esperado cuando yo nací,
tú si me esperabas, tú estabas deseando mi nacimiento.
Por eso tu palabra me dice: “yo te amé con un amor eterno” (Jer 22,3)
Quiero dejarme mirar con tus ojos de amor,
quiero reconocer tu mirada de ternura, y descubrir que,
aunque los demás miren mis defectos,
tu mirada me contempla amándome.
Tu palabra me dice:
“Aunque tu propia madre se olvidare de ti, yo nunca te olvidaré (Is 49,15)
Si a veces yo siento que valgo poco, que no sirvo,
que no soy digno de amor, sin embargo tu palabra me dice otra cosa:
“Eres precioso para mis ojos y te amo” (Is 43,4).
Toca mi interior herido, Espíritu Santo, para que pueda descubrir
que ese amor tan grande también es para mí. Amén!
Victor Manuel Fernández
jueves, 5 de mayo de 2016
Dios en huelga
haber decidido declararte en huelga,
pues ¡vaya trato que te hemos dado!
Podías haberte plantado y haber dicho:
"¡Ya está bien; se acabó!
Estoy harto de esta gente de la tierra.
No voy a estar pendiente de ellos ni de sus cosas.
Voy a pararme, voy a dejarlos solos,
voy a cortarles mi amor,
voy a cruzarme de brazos,
voy a cerrar las esclusas de mis dones,
voy a dejar mi trabajo, puesto que no me lo reconocen.
Y voy a reírme de sus tonterías...,
de sus problemas
y plegarias...".
Tú estás conmigo y mi vida es cosa tuya
No temo a las tinieblas de la noche, ni el calor duro de medio día. Porque contigo sé que mis enemigos caerán por tierra y la victoria será segura.
lunes, 2 de mayo de 2016
Un Dios compasivo
Señor, Dios mío,
te diré siempre que tú eres amigo fiel.
Me has salvado del abismo profundo,
y he experimentado tu misericordia.
Me has librado de los lazos de la tentación,
y he experimentado tu misericordia.
Me has hecho revivir, volver al camino,
y he experimentado tu misericordia.
Has curado la fiebre que me impide servir a los hermanos.
Has abierto mis ojos y mis oídos para ver y escuchar a quién me necesita.
Sigue protegiendo mi vida. Sálvame. Confío en ti.
Señor, yo me alegro, porque eres un Dios compasivo.
Me alegro porque eres piadoso y paciente.
Me alegro porque eres misericordioso y fiel.
Señor, mírame. Ten compasión de mí. Dame fuerza.
Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.
Tú, Señor, siempre estás pronto a ayudarme
y a animar mi corazón cuando decae.
Tú, Señor, toma mi corazón de barro
y moldéalo según la grandeza de tu misericordia.
Protege mi vida. Sálvame. Confío en ti.
sábado, 30 de abril de 2016
Si nadie te ama
Si lloras, estoy deseando consolarte.
Si eres débil, te daré mi fuerza y mi alegría.
Si nadie te necesita, yo te busco.
Si te sientes inútil, yo no puedo prescindir de ti.
Si estás vacío, mi ternura te colmará.