Señor, por amor, tú bajaste de tu cielo al seno de María
y plantaste tu tienda entre nuestras casas y campamentos.
Que yo también baje de mi prepotencia y egoísmo
y me acerque de corazón a mis prójimos, por amor,
como Tú y contigo.
Naciste en un establo y fuiste refugiado, por amor.
Que sienta en el alma el dolor de los que más sufren,
como Tú y contigo.
Acogiste a mujeres, niños, pecadores… por amor.
Que yo tenga un corazón abierto a quien me necesite,
como Tú y contigo.
No te importó ser criticado ni rechazado, por amor.
Que yo sepa asumir las dificultades de mi misión,
como Tú y contigo.
Sentiste miedo y buscaste el apoyo de tus amigos adormilados.
Que sepa reconocer mi debilidad y pedir ayuda,
como Tú y contigo.
Tú cargaste una cruz no merecida ni apetecida, por amor.
Que yo también cargue con cruces ajenas y alivie sufrimientos,
como Tú y contigo.
Te acercaste a los tuyos a compartir tu vida resucitada.
Que también yo regale mi esperanza, mi alegría, mi fe,
como Tú y contigo.
Amén.
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lunes, 26 de abril de 2021
Encarnarse es bajar y acercarse
domingo, 27 de octubre de 2019
¿Qué vas a hacer tú con tu vida?
Mira, yo, el Hijo del hombre, padecí y fui rechazado, por vivir y mostrar el rostro del Dios vivo, por plantar cara a los maestros de la ley, por tirar los muros del egoísmo. Fui ejecutado, en una cruz, entre acusaciones de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas. Y al tercer día resucité, con el poder de Dios.
¿Qué vas a hacer tú con tu vida? Si quieres seguir mi camino, si quieres ser de mis discípulos, si quieres compartir mi vida plena, mi alegría verdadera, y mi pasión, no te pongas en el centro de todo. Pon en el centro a Dios, y a tu prójimo, y ya verás cómo cambian las cosas. Carga con tu cruz de cada día, que son las consecuencias difíciles de tus decisiones, tus proyectos, tus esfuerzos. Y vente conmigo, que estoy cerca, aunque no siempre te des cuenta.
Si pretendes poseer tu vida, te darás cuenta de que no tienes nada. Pero si aprendes a regalarla por mi causa, verás que es plena. ¿De qué te serviría ganar el mundo entero, si al final eso te vacía y te deja sin nada?
Jesús
¿Qué vas a hacer tú con tu vida? Si quieres seguir mi camino, si quieres ser de mis discípulos, si quieres compartir mi vida plena, mi alegría verdadera, y mi pasión, no te pongas en el centro de todo. Pon en el centro a Dios, y a tu prójimo, y ya verás cómo cambian las cosas. Carga con tu cruz de cada día, que son las consecuencias difíciles de tus decisiones, tus proyectos, tus esfuerzos. Y vente conmigo, que estoy cerca, aunque no siempre te des cuenta.
Si pretendes poseer tu vida, te darás cuenta de que no tienes nada. Pero si aprendes a regalarla por mi causa, verás que es plena. ¿De qué te serviría ganar el mundo entero, si al final eso te vacía y te deja sin nada?
Jesús
jueves, 3 de diciembre de 2015
Subir y bajar - Transfiguración
Quiero cerrar los ojos
y mirar hacia dentro
para verte, Señor.
Quiero también abrirlos
y contemplar lo creado
para verte, Señor.
y mirar hacia dentro
para verte, Señor.
Quiero también abrirlos
y contemplar lo creado
para verte, Señor.
domingo, 11 de octubre de 2015
Oveja perdida, ven
Oveja perdida, ven
sobre mis hombros, que hoy
no sólo tu pastor soy,
sino tu pasto también.
sobre mis hombros, que hoy
no sólo tu pastor soy,
sino tu pasto también.
Personajes de la Pasión
Señor, ¿soy capaz de expresar mi alegría y alabarte, como los niños que te acogieron en Jerusalén? ¿Te recibo o tomo las distancias frente a ti?
¿Soy como el grupo de líderes religiosos que había decidido matarte por envidia? ¿Soy rencoroso?
¿Soy como los apóstoles, que se quedaron dormidos mientras tú, Jesús, sufrías? ¿Mi vida está dormida ante las personas que me necesitan?
Señor, ¿soy como aquel otro discípulo que quería resolver todo con la espada? ¿soy pacífico, como tú, Jesús, o me dejo llevar por la violencia?
¿Soy como Judas, que finge amarte y te besa para entregarte, para traicionarte? ¿Soy yo un traidor?
Señor, ¿soy yo como Pilato? Cuando veo que la situación es difícil, ¿me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad y dejo condenar – o condeno yo – a las personas?
¿Soy yo como aquella multitud que no sabía bien si estaba en una reunión religiosa, en un juicio o en un circo, que se deja manipular y elige la libertad de Barrabás?
Jesús, ¿soy yo como los soldados que te golpean, te escupen, te insultan y se divierten humillándote? ¿Soy yo como aquellos que pasaban delante de la Cruz y se burlaban de ti? ¿Trato mal al que está caído y no se puede defender?
¿Soy yo como el Cireneo que regresaba del trabajo, fatigado, y tuvo la buena voluntad de ayudarte a llevar la cruz? ¿Ayudo a llevar la cruz de los demás?
Jesús, ¿soy yo como aquellas mujeres valientes que lloraban al verte, como María, tu Madre, como la Magdalena, que estaban allí y sufrían en silencio? ¿Estoy cerca del que sufre?
Jesús, ¿soy como tú? ¿Sé entregarme del todo y para siempre o me reservo?
¿A cuál de éstas personas me parezco? Dame luz para descubrirlo. ¿Dónde está mi corazón, Señor?
Oración inspirada en la homilía de DOMINGO DE RAMOS 2014, del Papa Francisco.
¿Soy como el grupo de líderes religiosos que había decidido matarte por envidia? ¿Soy rencoroso?
¿Soy como los apóstoles, que se quedaron dormidos mientras tú, Jesús, sufrías? ¿Mi vida está dormida ante las personas que me necesitan?
Señor, ¿soy como aquel otro discípulo que quería resolver todo con la espada? ¿soy pacífico, como tú, Jesús, o me dejo llevar por la violencia?
¿Soy como Judas, que finge amarte y te besa para entregarte, para traicionarte? ¿Soy yo un traidor?
Señor, ¿soy yo como Pilato? Cuando veo que la situación es difícil, ¿me lavo las manos y no sé asumir mi responsabilidad y dejo condenar – o condeno yo – a las personas?
¿Soy yo como aquella multitud que no sabía bien si estaba en una reunión religiosa, en un juicio o en un circo, que se deja manipular y elige la libertad de Barrabás?
Jesús, ¿soy yo como los soldados que te golpean, te escupen, te insultan y se divierten humillándote? ¿Soy yo como aquellos que pasaban delante de la Cruz y se burlaban de ti? ¿Trato mal al que está caído y no se puede defender?
¿Soy yo como el Cireneo que regresaba del trabajo, fatigado, y tuvo la buena voluntad de ayudarte a llevar la cruz? ¿Ayudo a llevar la cruz de los demás?
Jesús, ¿soy yo como aquellas mujeres valientes que lloraban al verte, como María, tu Madre, como la Magdalena, que estaban allí y sufrían en silencio? ¿Estoy cerca del que sufre?
Jesús, ¿soy como tú? ¿Sé entregarme del todo y para siempre o me reservo?
¿A cuál de éstas personas me parezco? Dame luz para descubrirlo. ¿Dónde está mi corazón, Señor?
Oración inspirada en la homilía de DOMINGO DE RAMOS 2014, del Papa Francisco.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Siete Palabras
1. «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34)
Sabiendo o no sabiendo lo que hacemos,
sabemos que nos amas,
porque ya hemos visto tus maneras
en los ojos y en la boca de tu Hijo Jesús.
Sabiendo o no sabiendo lo que hacemos,
sabemos que nos amas,
porque ya hemos visto tus maneras
en los ojos y en la boca de tu Hijo Jesús.
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