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jueves, 5 de febrero de 2026

Andaba encorvada

Ando encorvada, Señor,
por las críticas injustas,
por obligaciones exageradas,
por la soledad impuesta,
por el sufrimiento de los míos
y de tanta gente inocente.
Ando encorvada, Señor,
por no valorar mis talentos,
por encerrarme en mí misma,
por no dejarme ayudar ni salvar,
por mis decisiones equivocadas,
por empecinarme en el error.
Señor, gracias por mirarme,
por llamarme y decirme:
"Mujer, quedas libre de tu enfermedad". 

jueves, 20 de julio de 2023

Me duele el desprecio

Señor, también a mí me duele el desprecio de quienes creía buenos amigos. Me duele, me enfada, me desanima.
 
Pero si me paro a pensarlo, me doy cuenta de que a veces también yo fallo a las personas más queridas: las dejo solas cuando más me necesitan, las critico a sus espaldas...
 
Señor, perdónanos y ayúdanos a amar más y mejor. Cómo Tú y Contigo.

martes, 18 de julio de 2023

Siempre fiel

Puede que un día, el fichero de mis amistades esté vacío, lleno de tachaduras o sin nombres dignos de confianza.
Puede que un día, todos los teléfonos de mi agenda se encuentren comunicando y nadie responda a mis llamadas.
Puede que se hayan borrado las memorias en los bancos de datos, donde se escribieron las promesas en las que un día confié.
Puede que mi propia calculadora personal deje de funcionar y no encuentre un técnico del amor y la alegría capaz de arreglar sus entresijos...
Puede que todo esté negro y oscuro, y que yo ande a la deriva, con la inseguridad a flor de piel, nadando en la incertidumbre y sin recuerdos de Ti.
Pero si entonces, o ahora, o cualquier día, olvido tu número de teléfono y te necesito,
estoy seguro que, aún sin marcar las cifras, sonará tu respuesta, Señor, porque TÚ ERES FIEL.

lunes, 26 de abril de 2021

Fraternidad frente a la pandemia

Señor Jesús, la pandemia nos separa físicamente,
incluso nos lleva a mirar con sospecha a los demás,
a acusarnos y a culpabilizarnos unos a otros.
Nos aislamos y la soledad nos deprime.

Señor, que tu ejemplo nos guíe, también en este momento,
Tú, que dedicaste tantas horas de tu vida a los enfermos
y los curabas con la fuerza de tu amor y de su fe.

Ya que no podemos tocarnos y abrazarnos,
inspíranos las palabras y los gestos más oportunos,
para acompañar tanto dolor y tanta soledad,
para hacer llegar nuestra cercanía a los enfermos,
a las familias que han perdido seres queridos;
para afrontar y superar esta pandemia juntos,
como hermanas y hermanos de una gran familia.
Fratelli Tutti. Amén.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Te siento en mi tristeza

Señor, cuando te llamo, vienes a mi lado: Tú eres mi fortaleza, mi paz.
En tu confianza me refugio en los momentos de desaliento.
Cuando la soledad es grande, a pesar de todo lo que me rodea,
Tú eres mi unico consuelo: el amigo fiel que nunca abandona.
Te siento en mi tristeza y te siento en mi alegria.

domingo, 11 de octubre de 2015

Líbrame del orgullo de estar solo

Padre nuestro, Padre de todos,
líbrame del orgullo de estar solo.

No vengo a la soledad
cuando vengo a la oración,
pues sé que, estando contigo,
con mis hermanos estoy;
y sé que, estando con ellos,
tú estás en medio, Señor.

Llama de amor

Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya si quieres,
rompe la tela deste dulce encuentro.
¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando, muerte en vida la has trocado.

viernes, 9 de octubre de 2015

Deseo de encuentro

No has llegado todavía
pero yo sé que estás aquí.
Nadie más podría retenerme
en estas paredes de silencio
expirando soledades.

martes, 6 de octubre de 2015

Humanidad a oscuras

Dios es la luz que ilumina nuestras oscuridades,
Él conoce aquello que nos preocupa y nos ocupa,
Él sabe bien los duelos que vivimos cada uno,
Él está al tanto de todo el que sufre, llora y no puede más.

domingo, 4 de octubre de 2015

Si nadie me ama

Gracias, Señor, porque me ofreces gratis la salvación, la felicidad que todos buscamos.

Si nadie me ama, tu alegría es amarme.
Si soy débil, me das tu fuerza y tu energía.
Si nadie me necesita, Tú no puedes vivir sin mí.
Si me siento inútil, Tú me pides ayuda.
Si lloro, Tú estás deseando consolarme.
Si tengo miedo, Tú me cubres con tus manos.
Si estoy vacío, tu ternura me colmará.
Si estoy cansado, Tú eres mi descanso.

Fe de mujer cananea

Gracias, Señor, por el don precioso de la fe, porque creo en ti.

Gracias porque sé (y a veces siento) que Tú me amas, me acompañas, me perdonas, me impulsas a trabajar en favor de los que sufren, de los pobres, de un mundo más justo.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Te grito, Dios, y tú estás distante.
Te grito, Dios, y no tienes palabras para conmigo.
Te grito de noche, y mi voz se pierde en el eco.
Te grito y no me haces caso. ¡Dios, dios mío!