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sábado, 23 de julio de 2022

Impulsados por el Espíritu

Señor Jesús, Tú nos has regalado tu Espíritu.

Que estemos atentos a sus inspiraciones.
Que nos dejemos mover por su fuerza.
Que sepamos aprender de su sabiduría.
Que Él vuelva nuestros pasos hacia Dios.
Que lo acojamos como el mejor huésped.
 
¡Ven Espíritu de Dios sobre tu pueblo!
Aunque a veces seamos débiles y torpes,
queremos ponernos a tu disposición.
Toma nuestra voz para animar y consolar.
Toma nuestras manos para acariciar y levantar.
Toma nuestro cuerpo para trabajar y amar.
 
Gracias por poder colaborar contigo,
para bendecir a tantas personas necesitadas.
Amén.

domingo, 25 de abril de 2021

El sueño de Dios para cada persona

Tu mano, Señor, nos acompaña en todo momento.
en la alegría o en la enfermedad, en la prosperidad o en la pobreza.
Tu mano acompaña a cada persona, a todas las personas.
Tu has soñado un futuro hermoso para todos tus hijos e hijas:
para Juan Bautista, para María, para Isabel, para José, para mí.

Tu mano nos protege, nos acaricia, nos levanta, nos empuja...
a fin de que nuestra vida se convierta en un regalo hermoso para los demás,
junto a los que más sufren o al lado de familiares y amigos,
en una oficina importante o en la cocina de una casa humilde,
cuando puedo hacer muchas cosas y cuando solo puedo rezar.

Señor, Tú sabes que a veces me canso y me conformo con sobrevivir.
Que las dificultades no me hagan olvidar cuántas bendiciones he recibido,
Que sepa inspirarme en tantas personas que alivian penas y soledades
y aproveche esta Navidad, para disfrutar y compartir tu inmenso amor.

sábado, 9 de mayo de 2020

Sed de tanto

Tengo sed, sed de esperanza, sed de fraternidad, sed de vida, sed de amor del bueno...

Pero, tantas veces bebo aguas contaminadas. Casi sin darme cuenta, dejo el camino de la confianza, de la solidaridad, del servicio y la entrega. Te dejo a Ti, Señor, Manantial de aguas vivas.

Pero mi sed despierta una y otra vez. Como busca la cierva corrientes de agua, como busca pan el niño hambriento, así mi alma te busca a Ti, Dios mío. Mi alma tiene sed de Ti, Dios de la vida. Me hiciste el corazón a tu medida y sólo llenarlo puede tu presencia.

Cuando me sienta cansado, cuando me invada la duda, cuando me duelan las ausencias, cuando me falte la esperanza, cuando me paralice el miedo, entonces me volveré a ti: ¡Dios mío!

Envíame tu luz y tu verdad; ellas me guiarán, me llevarán por el camino de la vida y me darán la alegría más profunda, la esperanza más firme, la luz más clara.

Decidir bien

Aquí estoy otra vez delante de ti, Jesús
buscando respuestas.

Tengo que tomar una decisión importante
y deseo, con todo mi corazón,
hacer tu voluntad, Jesús, y no la mía.

Tú que rezaste al Padre en la noche,
antes de elegir a los apóstoles, ¡guíame!
enséñame a hacer silencio y a escuchar.

Lejos de los ruidos que están fuera y dentro de mí,
en este espacio de silencio, háblame.

Háblame, Señor, con tu infinita dulzura,
incluso si no puedo escuchar tus palabras.
No te rindas y sigue hablándome,
hasta que se abran mis oídos y mi corazón.

Enséñame a escucharte,
en cada estremecimiento del corazón,
en un pensamiento repentino.
a través de la voz de un amigo, un hermano, un extraño..
Aunque ellos no lo sepan,
se convierten en luz, faro, ayuda y guía.

Te doy gracias, Jesús,
porque cada acontecimiento y cada persona
son un instrumento que me permite conocer tu voluntad,
que me indica el camino de la felicidad más grande.
y me hace consciente de cuán grande es tu amor por mí.

Espíritu de sabiduría

Ven Espíritu Santo, para que pueda encontrar sabiduría en medio de mis límites, molestias y cansancios. Porque el sol que se pone es tan bello cuando yo estoy sano como cuando yo estoy enfermo.

Ayúdame a valorar la hermosura de las cosas más allá de mis estados de ánimo, ayúdame a disfrutar de lo que me regalas en medio de mis problemas. Porque mi vida no son sólo las dificultades, mi vida es todo lo que pueda experimentar, y cada día tiene su secreta hermosura.

Ven Espíritu Santo, y enséñame a vivir, porque muchas veces sólo puedo mirar lo que me preocupa, lo que me falta, lo que me desagrada, como si no existiera nada más que eso.
¡Y el mundo sigue siendo tan bello, y la vida sigue siendo ese milagro tan precioso

Ven Espíritu Santo, para que ningún día se pierda inútilmente en la negatividad y los lamentos. Ven a cambiar mi forma de vivir, para que pueda reconocer la parte buena de cada día.
Amén.

Reaccionar bien

Ven Espíritu Santo, ven a sanar mi manera de reaccionar.
Para que frente a las agresiones reaccione con amor.
Para que frente a las burlas reaccione con comprensión.
Para que frente a las preocupaciones reaccione con la súplica.
Para que frente a los imprevistos reaccione con creatividad.
Para que frente a los fracasos reaccione con la esperanza.
Para que frente a los errores reaccione con constancia.
Para que frente a las desilusiones reaccione con confianza.
Para que frente a los problemas reaccione con paz.
Para que frente a los desafíos reaccione con coraje.
Para que frente a tu amor reaccione con alegría.
Ven Espíritu Santo.
Amén.

jueves, 24 de octubre de 2019

Tú inspiras nuestra oración

Señor, es justo y necesario pedir y darte gracias siempre y en todo lugar, en la alegría y la tristeza, en la calle y en el monte, en casa y
en la iglesia…

Señor, aunque no precisas nuestra oración para bendecirnos, nosotros necesitamos rezar para abrir el corazón y recibir tus dones, para sentir tu cercanía, tu ternura, tu amor, tu fuerza… y Tú, como buen padre, acoges nuestra pobreza y nuestro cariño.

Gracias, Señor, porque  y haces tuya nuestra acción de gracias, para que nos sirva de salvación, para poder vivir más felices, como buenos hijos tuyos y hermanos de todas las personas. Amén.

viernes, 6 de mayo de 2016

No te canses de venir

Ven, Señor Jesús.
A nuestro mundo,
a poner paz en la guerra,
palabra en la confusión,
serenidad en tanta tormenta.

Ven, Espíritu divino

Ven, Espíritu divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.

Ven, Espíritu de vida

Ven, Espíritu de vida
océano de clemencia
y llénanos de tu ciencia
de tu Amor y tu alegría.

jueves, 5 de mayo de 2016

Aunque te olvide

Tú sabes bien que te necesito,
aunque no te invite a entrar en mi casa,
aunque te olvide y te traspapele,
aunque me distraiga de ti y de tus cosas.

Si sabes manejar las estrellas

Tu poder, Señor, se extiende del corazón del hombre a las estrellas del cielo. Eres Dueño del hombre y Dueño de la creación, y aquí proclamo los dos reinos de tu poderío en una sola estrofa, y abrazo con un solo gesto todo el inmenso territorio de tu dominio. El latir del corazón del hombre y las órbitas de los cuerpos celestes, la conducta humana y las trayectorias astrales, la conciencia y el espacio. Todo está en tu mano. Y a mí me alegra pensar en ello. Al cantar tu poder, canto mi alegría.

El pan de tu Palabra

Tu Palabra alimenta
No te lo decimos, Señor, de oídas
Nosotros hemos comido, nos hemos bebido tus palabras
y nos han sabido a miel, bien sabrosas.

sábado, 30 de abril de 2016

Inspira mis acciones

Señor, Tú sabes que es verdad:
buscando seguridad, ando perdido,
lleno de mis quereres, me encuentro vacío,
guardando, me desaparece lo más querido.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Dirígeme y guíame.

Señor, sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame.

A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás;
yo confío en el Señor.
Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
En el asilo de tu presencia los escondes
de las conjuras humanas.

Gloria al Padre y al Hijo
y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre
por los siglos de los siglos. Amén.

Samo 31

Quédate conmigo este día

Señor, quédate conmigo durante este día y guía mis pensamientos y deseos, mis acciones y mis proyectos.
Guía mis pasos para que caminos ligeros al encuentro de los cansados y desanimados.
Guía mis manos para que acompañen a aquellos que se perdieron en el camino.
Abre mis brazos para que pueda abrazar a los que se sienten solos y sin esperanza.

Por los periodistas

Señor:
Pon en la frente de todos los que escriben, una proa que enfile el buen puerto que eres, y asegura a su nave un paisaje completo de obreros y operarios, estudiantes y madres, profesores y chicas.

Que a su vez, en el trato y al margen del oficio sean semilla noble de ejemplo y de ternura.

Página en blanco

Señor, otra vez bajo mi mano un papel blanco.
Conforme escribo parece que va naciendo la vida,
cada vez más intensa.

Sobre la vida en blanco que me has dado,
voy escribiendo cada segundo mi pensar, mi sentir, mi vivir
como mensaje de luz o tinieblas,
como canto o grito, como sonrisa o llanto.

Mi vida es una página. Cada letra es mi firma.
Señor en el papel llego a ver también a los demás,
a miles de rostros, familiares unos y anónimos muchos más,
con gestos que a veces me imagino al mirar y mirarse en mi página.

Yo sé, Señor, que para ti todas nuestras páginas
son sumamente interesantes.
Yo sé que guardas fotocopia de todas como si fueran obras de arte.
Las guardas como la foto del hijo.

Para ti, la papelera no existe, porque para ti, que nos amas,
cada escrito, por sucio y de poca calidad que parezca,
es una reliquia.

Al final de esta página algunos, los listos y sabios me dirán:
"Has emborronado una página".
Los sencillos probablemente digan:
"Gracias, porque has puesto corazón en esas líneas que dan luz y calor".
Mis amigos dirán:
"Gracias, ya tengo algo más de tu vida".
Y tú, Señor, sé que dirás:
"Esta página la guardo junto al corazón
porque la hemos escrito entre los dos,
y, gracias porque me has dejado escribir esto
en la página de tu vida".

martes, 15 de diciembre de 2015

Miguel, Rafael y Gabriel

Señor, en la fiesta de los santos ángeles,
dame un corazón y una mirada de niño,
que sepa sorprenderse y acoger
a tantos ángeles que me acompañan,
me protegen, me guían y me cuidan,
desde el cielo y desde la tierra,
sin hacer ruido, sin dejarse notar.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Reunidos y unidos

Señor, aquí nos tienes reunidos en tu nombre.
Estamos reunidos, y nos sentimos también unidos,
porque nos ocupa y nos preocupa lo mismo a todos
y, lo que es mejor, lo mismo que a Tí, Señor:
hacer un mundo de hermanos.