martes, 24 de febrero de 2026
Al amanecer
La fe se prueba en el desierto
lunes, 2 de febrero de 2026
¿No te importa que nos hundamos?
viernes, 30 de enero de 2026
Nos cuesta el riesgo
martes, 18 de julio de 2023
Locos por acumular
sábado, 23 de julio de 2022
No tienen vino
No tienen vino,
no tienen pan.
Haced lo que Él os diga.
Mi Hijo se encargará.
Danos tu mirada,
Madre de la humanidad,
para que estemos atentos
a toda necesidad.
No tienen vino,
no tienen pan.
¡Quién ofrece su vida
se convierte en vino y pan!
¡Quién ofrece su vida
se convierte en vino y pan!
Ixcis
Como niños
Señor, delante de ti, yo quiero ser sólo un niño.
Quiero despojarme, Señor, de mis pretensiones y vanidades;
quiero ver las cosas como son, con simplicidad,
sin las complicaciones que traen los años.
Quiero correr hacia Ti con absoluta confianza
y acurrucarme en tu corazón, como una niña,
que busca a su madre tras darse un susto
Quiero mirarte a los ojos amorosos
y descansar en paz.
Señor, deseo apoyarme sólo en tu amor
y llenarme de la alegría de haber hallado tu amor.
Tu amor es la casa que me tienes preparada;
y entro en ella sin que me avergüence mi pecado;
sólo deseo habitar en tu casa todos los días de mi vida.
Tú nunca me vas a echar,
sólo me pides que crea en tu amor,
que me atreva a vivir en tu amor,
Que nunca me falten la humildad y la confianza de los niños;
para que el orgullo y los desengaños nunca me separen de ti.
Que pueda amarte con todo el corazón
y compartir tu amor con los más pequeños. Amén.
No se turbe vuestro corazón
¿Por qué se me turba el corazón, Señor?
viernes, 22 de julio de 2022
Sin mí no podéis
Señor Jesús, cura nuestra fiebre de orgullo,
que nos lleva a creernos personas todopoderosas,
a no reconocer que hemos recibido todo lo que tenemos,
a actuar por nuestra cuenta, sin pedirte luz y fuerza,
a cerrarnos a la ayuda de tantas personas buenas y sabias.
Señor, danos un corazón sabio, un corazón humilde;
para que sepamos reconocer nuestra pequeñez
y nos abramos al gozo de crecer y trabajar contigo.
Que sepamos acoger tu gracia en la buena gente que nos rodea;
en el silencio de la oración y en la celebración de los sacramentos;
en los deseos más hondos y limpios de nuestros corazones;
en la comunidad de los que queremos amarte y seguirte.
Amén.
Así te ha parecido bien
sábado, 15 de enero de 2022
Gracias, Padre, por el año que termina.
Gracias, Padre, por todo cuanto me diste en el año que termina.
Gracias por los días de sol y los nublados tristes;
por las tardes tranquilas y las noches oscuras.
Gracias por la salud y la enfermedad, por las penas y las alegrías.
Gracias por todo cuanto me prestaste y luego me pediste.
Gracias Señor por la sonrisa amable y por la mano amiga, por el amor y por todo lo hermoso y por todo lo dulce. Por las flores y las estrellas, por la existencia de los niños y de las almas buenas.
Gracias por la soledad, por el trabajo por las inquietudes, las dificultades y las lágrimas. Por todo lo que me acerco a Tí...
Gracias por haberme conservado la vida y por haberme dado techo, abrigo y sustento...
¿Qué me traerá el año que empieza?
Lo que Tú quieras Señor. Pero te pido FE para mirarte en todo, ESPERANZA para no desfallecer y CARIDAD para amarte cada día más y para hacerte amar.
Dame paciencia y humildad, desprendimiento y generosidad.
Dame Señor, lo que Tú sabes que me conviene y yo no sé pedir.
Que tenga el corazón alerta, el oído atento, las manos y la mente activas y que me halle siempre dispuesto a hacer tu Santa Voluntad.
Derrama Señor, tus gracias sobre todos los que amo y concede Tu paz al mundo entero...
Así sea.
Web católico de Javier
domingo, 31 de octubre de 2021
Humildes, responsables y confiados
A veces pretendemos grandezas que superan nuestra capacidad. A menudo, no somos conscientes del poder que Tú has puesto en nuestras manos. En tantas ocasiones, no confiamos en que Tú haces posible lo imposible.
Padre bueno, danos sabiduría para reconocer y agradecerte las capacidades que nos has dado, para nuestro bien y el de tantas personas que nos rodean. Danos fuerza, para hacer todo lo que está en nuestras manos, con paz, generosidad, inteligencia y gratitud. Haznos humildes y confiados, para dejar en tus manos lo que nos supera, lo que nos parece imposible.
Que no olvidemos nunca que Tú eres nuestro Dios, un Padre todopoderoso y todoamoroso, que nos acompañas, nos cuidas y nos das vida. Ayúdanos a confiar menos en el dinero, a buscar sobre todo tu Reino de fraternidad y justicia, a abandonarnos en tus manos amorosas y providentes, con la seguridad de que, pase lo que pase, nunca quedan defraudados quienes lo esperan todo de ti.
lunes, 26 de abril de 2021
Me gusta escribir tu nombre
Ya ves qué tontería,
me gusta escribir tu nombre,
llenar papeles con tu nombre,
llenar el aire con tu nombre;
decir a los niños tu nombre,
escribir a mis seres queridos muertos
y contarles que te llamas así.
Me creo que siempre que lo digo me oyes.
Me creo que da buena suerte.
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima más que tu nombre.
Gloria Fuertes
domingo, 25 de abril de 2021
Gestionar el miedo
Señor, Tú sabes que tengo miedo, aunque a veces no lo demuestre. Tengo miedo a las enfermedades, a la muerte de personas queridas, al desamor, al sufrimiento de los míos, a perder la confianza de los amigos, a depender de los demás, a la posibilidad de que pueda hacer daño a otros, a no tener lo necesario para vivir…
Y muchas veces, cuando tengo miedo, me encierro con mi propia angustia, veo enemigos hasta en las personas que más me han ayudado, culpo a los políticos, a los inmigrantes, a los jefes, a los sacerdotes… Incluso desconfío de Ti y de tu bondad.
Señor, que el miedo me ayude a ser más prudente; a compartir mi pequeñez con los hermanos que me pueden sostener; a abrirme con humildad y confianza a Ti. Ayúdame, Señor, porque, cerca de Ti, todo tiene arreglo, hasta la muerte. Amén.
La medida que uséis
En muchas ocasiones, nos cansamos de hacer el bien,
nos parece que no merece la pena ser generosos,
creemos que a los sinvergüenzas les va mejor en la vida,
que trabajar por la verdad y la justicia crea muchos problemas.
Así nos sucede en muchas ocasiones, Señor.
Por eso, te pedimos:
ayúdanos a ver más allá de las apariencias;
danos luz para aprender la lección del Evangelio:
la medida que usemos la usarán con nosotros;
quien tiene el corazón abierto para dar, lo tiene abierto para recibir;
quien trata mal a los demás, acaba quedándose solo;
quien siembra generosamente, generosamente recogerá;
quien siembra tacañamente, tacañamente recogerá;
quien procura perdonar, es capaz de acoger y sentir el perdón;
quien procura ser transparente, tiene como premio la verdad;
quien no se sacrifica por nadie, pierde la alegría de vivir;
quien comparte, tarde o temprano, recibe el ciento por uno.
quien es capaz de morir por amor, recibe la vida eterna.
martes, 8 de diciembre de 2020
Ahora
sábado, 28 de noviembre de 2020
Creer en el invierno de la vida
Padre bueno, enséñanos a reconocer los signos de tu Reino, cuando el árbol de la vida está lleno de hojas verdes y frutos maduros: las personas que se juegan la salud y la vida por los demás; las que cuidan a los que llegan en pateras y a quienes no tienen casa; las sanitarias y sacerdotes que cogen la mano a los enfermos, aunque tengan miedo; esas personas que nos impactan por su sencillez, su sinceridad, su entrega, su generosidad; las comunidades verdaderamente fraternas, donde se comparte y todos se ayudan mutuamente; tantos padres y madres que se sacrifican cada día por sus hijos con una sonrisa. ¡Qué fácil es encontrarte en estos frutos maduros y en tantos otros!
Y qué difícil es reconocerte cuando el árbol de la vida está desnudo de hojas y frutos: cuando solo se difunden malas noticias y parece que la malicia se extiende; en los días en los que no te sientes hermano, ni amigo, ni hijo. En esos momentos, también estás, aunque lo nieguen las apariencias y las sensaciones. Tú, Dios bueno, eres como la sabia, que, silenciosamente, sostiene el árbol y, en su momento, ceba y abre las yemas, hace brotar ramas, hojas y flores y, finalmente, alimenta y madura los frutos. Ayúdanos a crecer en esta esperanza. Amén.
Perseverancia
Señor Jesús, te pido que sigas sosteniendo y guiando a las personas que sufren por tu causa, por decir verdades incómodas, por defender a los más indefensos, por dar testimonio coherente de tu amor… Concédeme aprender de ellas y crecer en confianza, para que también yo me deje conducir por Ti.
Ayúdame a asumir que en todos los proyectos importantes de la vida surgen contratiempos y sufrimientos. Dame fuerza para ser perseverante en mis compromisos familiares, sociales, eclesiales, personales… Que no los abandone, hasta que haya hecho todo lo posible para hacerlos realidad. Siempre contigo y como Tú. Amén.
¡No tengáis pánico!
Señor Jesús, esta pandemia nos asusta. A veces incluso nos produce pánico. Nos preguntamos: ¿cuándo pasará? , ¿me contagiaré?, ¿cuántos seres queridos se van a quedar en el camino?, ¿cuánta pobreza y dolor va a generar?
Nos creíamos fuertes, seguros, casi invencibles… Nuestra fe en la ciencia nos hacía permanecer tranquilos. Y ahora nos sentimos vulnerables, impotentes, desarmados... como niños pequeños, alejados de sus padres.
En estos momentos de inquietud, tu palabra resuena en nuestros corazones: ¡No tengáis pánico! Señor, ayúdanos a aceptar nuestra pequeñez y a confiar en Ti; a recordar que después de cada tormenta llega la calma y tras la muerte, la vida eterna; a transmitir esta confianza y esta esperanza. Amén.