miércoles, 25 de febrero de 2026

Todo en contra

Cuando falten las fuerzas,
tú serás el sustento.
Cuando olvide el por qué,
tú serás la memoria.
Cuando pierda las ganas,
tú serás el aliento.
Cuando vacile la fe,
tú serás la respuesta.
Cuando añore la alegría,
tú serás el horizonte.
Cuando necesite valor
tú serás el escudo.
Cuando tema el rechazo
tú serás el abrazo.
Cuando confunda el camino,
tú serás la guía.
Cuando quiera rendirme,
tú serás el freno.
Cuando me aturda el ruido
tú serás el silencio.
Cuando ignore el amor
tú serás la pasión.
Cuando derroche los motivos
tú serás la última reserva.
Y, siendo tú mi todo,
nada más hará falta
para seguir adelante.

(José María R. Olaizola, SJ) 

Aceptar mis límites

Señor, soy una persona llena de limitaciones:
a veces me falla el cuerpo… y la voluntad,
en ocasiones siento cansancio, bloqueos…
en mi cabeza no caben tantas cosas…
Y siendo cierto todo esto,
tengo capacidades apenas reconocidas y utilizadas;
tantas posibilidades de crecer y aprender,
de hacer el bien y construir tu Reino.
Y cuando me acerco a Ti, fuente de todo bien,
puedo aceptar mis límites serenamente,
soy más consciente de mis talentos
y tu grandeza se hace presente en mi pequeñez.

¡Gracias! ¡Amén! 

Callar o responder

Señor, dame sabiduría,
para intuir las intenciones de las personas;
para responder con claridad y paciencia
a quienes quieren entender;
para callar o responder con preguntas
a los que sólo pretenden descalificar o burlarse;
para que mi vida sea un buen mensaje
para los hombres y mujeres que te buscan. 

Sol que naces de lo alto

Sol que naces de lo alto
sin querer quedarte arriba.
Luz que brillas en el cielo
para hacer crecer la vida.
Vuelve a nuestro mundo soñoliento
la paz que le es robada sin saberlo,
la sed del que marcha hacia una meta
y el hambre insaciable
de querer ser más pequeños.
Danos tu amor ingente y encendido
para deshacer el hielo
del olvido y la ceguera
que reinan lejos del pesebre.
Y empezar así, como recién nacidos,
a aprenderlo todo, todo de nuevo:
las palabras, los silencios,
los deseos y los miedos de la gente.
Villancicos que traéis su fiel recuerdo,
estrellas que alumbráis en la noche su presencia,
enseñadnos el surco profundo y extenso
en que la vida de Dios se va forjando libremente:
más humana, más cercana, más fraterna.
Y despertad en nosotros el deseo apasionado
de acogerla entre los brazos,
de glosar sus balbuceos,
de alimentar en su mirada
nuestros más endebles sueños.

Seve Lázaro SJ 

Navidad distinta

Señor, procuro vivir intensamente la Navidad,
voy a misa, me encuentro con la familia, comparto…
Y te doy gracias por poder hacerlo.
Pero a veces siento que Tú no eres mi salvador:
termina la Navidad y sigo igual que antes de comenzarla.
Señor, que esta Navidad sea distinta,
que en esta Navidad sepa mirarte a los ojos,
y, con un corazón de niño, me deje tocar por Ti:
por tu ternura, por tu humildad, por tu fragilidad,
por el amor que te ha acercado a la Humanidad,
que te ha convertido en el Dios-con-nosotros.
Que en esta Navidad sepa dejarme mover por Ti,
y contigo sepa acercarme a todas las personas:
a las más cercanas, en la familia, el trabajo y el vecindario,
para poder conocernos más y ayudarnos mejor;
a las que rezan, piensan y actúan de otras maneras,
para que descalifiquemos menos y colaboremos más;
a las que sufren por tantas pobrezas y injusticias,
para aprender de ellas y ofrecerles lo que hemos recibido.
Señor, que el acercamiento a Ti y a las personas
transforme mi corazón y cambie mi vida entera,
y ponga mi granito de arena en la renovación del mundo.

Amén. 

Familia de Nazaret

Jesús, María y José
en vosotros contemplamos
el esplendor del verdadero amor,
a vosotros, confiados, nos dirigimos.
Santa Familia de Nazaret,
haz también de nuestras familias
lugar de comunión y cenáculo de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.
Santa Familia de Nazaret,
que nunca más haya en las familias episodios
de violencia, de cerrazón y división;
que quien haya sido herido o escandalizado
sea pronto consolado y curado.
Santa Familia de Nazaret,
que sepamos tomar conciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
de su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchad, acoged nuestra súplica.

(Papa Francisco) 

martes, 24 de febrero de 2026

¿Dónde te he visto?

Sí, Señor, yo te he visto,
en las personas que aman a fondo perdido,
en el encuentro de quienes se apoyan mutuamente,
en la paz que me diste el día de la angustia,
en el coraje de quienes dicen la verdad con amor,
en la solidaridad de tantas personas pobres,
en la comunidad de mujeres y hombres que siguen tus pasos,
en la ternura de los niños y los enamorados...
Te he visto y mi corazón canta agradecido.
Que sepa comunicar tu cercanía y tu ternura,
que sepa contar tus obras de amor,
que sepa anunciar tu palabra de vida.

Amén.