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martes, 24 de febrero de 2026

Mírame con ternura

Señor, Tú lo puedes todo,
mírame con ternura y compasión,
sabes de mis deseos de ser mejor,
de mis torpezas y pecados.
Ayúdame, lo necesito.
Dame lo que tú quieras
y que sepa acogerlo con gratitud.
Señor, yo no puedo tanto como Tú
pero también puedo algo.
Contágiame tu ternura y compasión.
Que me deje tocar por la injusticia
y por la necesidad de tanta gente.
Que sepa ayudar con generosidad
como Tú y Contigo. Amén. 

jueves, 20 de julio de 2023

Tocas el corazón

Señor Jesús, Tú tienes un corazón compasivo,
nunca pasas de largo ante nuestros problemas,
te acercas a quienes sufren en su cuerpo o en su alma,
en Siria, Turquía, Ucrania y en cada rincón del mundo.
 
Tocas el corazón de personas de buena voluntad,
para que compartan afecto, trabajo, dinero, esperanza;
para que alivien tribulaciones y acompañen soledades,
para que construyan un mundo más justo y fraterno.
 
Dame un corazón compasivo, como el tuyo;
que no me resbalen las desgracias, el hambre, la pobreza…
que me muevan la generosidad de tanta gente buena
y la fe de quienes siguen creyendo a pesar de todo.
Amén.

Solidaridad efectiva

Y yo, ¿estoy convencido, en la práctica, de que no hay vida verdadera
sin una solidaridad afectiva y efectiva con quienes sufren?
 
Hemos recibido el regalo de la Palabra de Dios,
y no nos convencemos, no nos convertimos.
 
Jesús nos recuerda que Él está en cada persona hambrienta,
y no nos convencemos, no nos convertimos.
 
Hemos conocido personas extremadamente generosas,
y no nos convencemos, no nos convertimos.
 
Hemos experimentado la alegría de compartir
y el sinsentido de encerrarnos en nuestro egoísmo,
y no nos convencemos, no nos convertimos.
 
Seguramente nuestro modo de vida individualista
no nos permite convencernos ni convertirnos.
 
Señor, gracias por seguir creyendo en nosotros,
a pesar de que no nos convencemos ni convertimos.
 
Despiértanos ya, Señor, no nos dejes vivir sin amar;
hay demasiados Lázaros malviviendo a nuestro lado,
tenemos mucha vida y muchos talentos que compartir.
Convéncenos y conviértenos. Amén.

martes, 18 de julio de 2023

Juez de mis hermanos

¿Quién me nombró juez
de mis hermanos?
¿Quién me convirtió
en perseguidor
implacable,
dispuesto a señalar
cada falta,
cada error,
y cada carencia?
¿Cuándo me otorgaron
el poder de condenar?
¿En qué espejo
de extraña
perfección creí reconocerme,
para señalar, con dureza
los fallos ajenos?
Qué ceguera, Señor, la mía.
Qué soberbia
disfrazada de virtud.
Qué dureza
revestida de méritos.
Qué inconsciencia
sobre mis pies de barro.
Ayúdame a evitar
veredictos y sentencias,
y que sepa dejarte a ti
ser Juez y Padre
de todos.

(José María R. Olaizola, sj)

viernes, 24 de marzo de 2023

Cura nuestra indiferencia

Señor Jesús, tú estás presente en las personas que sufren hambre de pan y sed de dignidad, en tantos hombres y mujeres que no encuentran acogida en nuestras fronteras y en nuestros corazones, en quienes sufren la falta de salud, de paz o de libertad. Que sepamos descubrirte y servirte en cada persona necesitada. 

Señor, perdona y cura nuestra indiferencia y egoísmo; para que, como Tú y Contigo, también nosotros sintamos como nuestros los sufrimientos de quienes padecen, compartamos sus esperanzas y nos alegremos con sus pequeños y grandes triunfos. Amén.

viernes, 22 de julio de 2022

Buen samaritano

Señor Jesús, Tu nos lo has enseñado:

la vida eterna se hace presente en esta vida temporal.
La vida eterna crece cuando me dejo curar y cuidar,
cuando rompo mis planes para cuidar y curar a otros.
 
La vida eterna crece con el sacrificio de tantas personas
que dedican su vida al cuidado de padres, vecinos,
hijos enfermos o desorientados, personas marginadas…
 
Gracias por tantos hombres y mujeres que aman de verdad,
aunque les duelan los huesos, las piernas y la propia vida.
Ellas convierten esta tierra en un pedacito de cielo.
 
Dame fuerza para ser como ellas, para ser buen samaritano;
como Tú y Contigo. Amén.

lunes, 26 de abril de 2021

Dar con abundancia

Dame, Señor, un corazón samaritano como el tuyo
para no pasar de largo ante las necesidades de los hermanos,
para saber llorar con quien sufre,
para calmar las dolencias que me encuentre a mi paso.

Cambia, Señor, mi corazón de piedra en uno de carne
que sepa empatizar con el dolor del mundo,
con la pobreza de los pueblos, con el llanto de los descartados.

Enséñame a devolver bien por mal,
a rechazar convertirme en juez y verdugo,
a perdonar, si es preciso, setenta veces siete,
a excusar en vez de juzgar,
a salvar en lugar de condenar.

Enséñame, Señor, a dar con abundancia,
con las manos siempre extendidas y abiertas,
con medida generosa, colmada, rebosante…
porque dando es como se recibe.

Fermín Negre

martes, 8 de diciembre de 2020

Se conmovían tus entrañas

Señor Jesús, 
Tú te acercaste a los más pequeños y necesitados, 
porque se conmovían tus entrañas.
No rechazaste la compañía de tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos...
porque se conmovían tus entrañas.
Fuiste amigo de los marginados: enfermos, pecadores, mujeres…
porque se conmovían tus entrañas.
Compartiste con ellos tu palabra, tu pan, tu fuerza, tu amor…
porque se conmovían tus entrañas.

En este Adviento, me miras con ternura, te acercas a mí
y me ofreces tu palabra, tu pan, tu fuerza, tu amor, tu paz,
porque se conmueven tus entrañas.
Que sepa acercarme a Ti y abrirte las puertas de mi corazón.
Que, a tu lado, sepa conmoverme ante las personas que sufren
y comparta agradecido lo mucho que Tú me has dado.
Siempre como Tú y contigo. Amén.

sábado, 28 de noviembre de 2020

Lágrimas y compromiso

Señor Jesús, Tú lloraste sobre Jerusalén, al ver tantas y tantas personas de espaldas al Amor de Dios.

Señor Jesús, Tú lloras sobre mí, cuando tengo el corazón entretenido en tonterías y cerrado para dar y recibir amor.

Señor Jesús, Tú lloras sobre nuestras ciudades y pueblos, cuando no somos capaces de entendernos, de compartir con los desfavorecidos, de custodiar la Creación, de cuidar a los más débiles.

Señor Jesús, que lloraste y no te dejaste llevar por esa corriente de indiferencia, de mentira, de injusticia… Y entregaste lo más valioso, tu propia vida, para abrir el corazón de las personas y de los pueblos al Amor del Padre y a la fraternidad universal.

Concédeme, dolerme y llorar contigo; trabajar y luchar contigo, para hacer realidad, poco a poco, tu Reino: una humanidad de hermanos y hermanas que se aman y se sienten amados por el Padre. Amén.

domingo, 1 de noviembre de 2020

Abre mis ojos al dolor de los hermanos

 Señor,
ayúdame a hacer las cosas con calma,
y abre mis ojos al dolor de los hermanos.

Hazme comprender que yo también puedo curar:
regalando mi tiempo, ofreciendo cariño,
compartiendo lo que tú me das a manos llenas.

Tocamos la flauta y no bailais

Señor Jesús,
te doy gracias por todas las personas que hoy se encontrarán conmigo,
cada una con su forma de pensar, sentir y actuar;
A pesar de sus rarezas y equivocaciones,
todas están creadas a imagen y semejanza tuya,
de todas puedo aprender algo bueno,
todas me pueden enriquecer.
todas son un regalo tuyo.

Sin embargo, a veces estoy cerrado y pongo excusas:
unas me parecen poco modernas, otras demasiado avanzadas...
Señor, ayúdame a descubrir el don de todas las personas,
a seguir el mensaje que tú me ofreces a través de cada una.
Y conviérteme en regalo tuyo para los demás. Amén.

sábado, 9 de mayo de 2020

Indiferentes

Señor, ¿cuál es el objetivo principal de mi vida?
¿estoy demasiado concentrado en preservar mi bienestar?
¿soy capaz de ver al hermano y a la hermana en dificultad?
¿soy indiferente ante el drama de quienes no son de mi familia, de mi grupo, de mi país?
¿soy consciente de las injusticias y de las guerras provocadas por los intereses de unos pocos y sufridas por los más pobres y vulnerables?

Enséñanos a no separar el amor a Dios y el amor al prójimo.

Danos entrañas de misericordia para sentir compasión por el sufrimiento de los hermanos y las hermanas, para acercarnos, tocar sus llagas, compartir sus historias, para manifestarles concretamente la ternura que Dios les tiene.

Ayúdanos a hacernos prójimo de todos los viandantes apaleados y abandonados en los caminos del mundo, para aliviar sus heridas y llevarlos al lugar de acogida más cercano, donde se les pueda atender en sus necesidades.

Concédenos tu Espíritu para trabajar seriamente en la construcción de un mundo más justo, donde todos puedan acceder a los bienes de la tierra, donde todos tengan la posibilidad de realizarse como personas y como familias, donde los derechos fundamentales y la dignidad estén garantizados para todos.

Danos fuerza, en fin, para comprometernos en la edificación de la familia humana, según tu plan original, revelado en Jesucristo: todos hijos tuyos, todos hermanas y hermanos.

Actuando así, restauraremos su humanidad… ¡y la nuestra!

Inspirada en la homilía de Francisco en ela JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2020

jueves, 24 de octubre de 2019

La otra mejilla

Perdona y cura la violencia, el egoísmo y el odio de mi corazón.
Gracias por presentarme tu otra mejilla, por sufrir por mí,
por darme no sólo la túnica, sino tu propia vida,
por acompañarme, aún cuando quiero caminar solo,
por darme, por darte, aún antes de pedir o merecer algo,
por no rehuirme y hacerte una y mil veces el encontradizo.
             
Señor, cambia mi forma de pensar, de sentir, de actuar...
para que no trate a los demás como ellos me tratan,
para que sepa tratar al prójimo, COMO TÚ ME TRATAS A MÍ.
Qué sepa poner la otra mejilla, amando ofreciendo amistad y paz a quien me odia
Qué sepa estar cerca de los que necesitan tu compañía,
Que sepa darme en cada detalle, en cada trabajo, en cada SONRISA.
Qué sepa hacerme el encontradizo a los que buscan esperanza y paz.

miércoles, 17 de abril de 2019

¿Seré yo, Maestro?

¿Seré yo, Maestro,
quien afirme o quien niegue?

¿Seré quien te venda
por treinta monedas
o seguiré a tu lado
con las manos vacías?

¿Pasaré alegremente
del «hossannah»
al «crucifícalo»,
o mi voz cantará
tu evangelio?

¿Seré de los que tiran la piedra
o de los que tocan la herida?

¿Seré levita, indiferente
al herido del camino,
o samaritano conmovido
por su dolor?

¿Seré espectador o testigo?
¿Me lavaré las manos
para no implicarme,
o me las ensuciaré
en el contacto con el mundo?

¿Seré quien se rasga las vestiduras
y señala culpables,
o un buscador humilde de la verdad?

domingo, 10 de junio de 2018

Amar del todo sin comprender del todo

Señor Jesús, pasaste por el mundo haciendo el bien,
y fuiste incomprendido por los más cercanos
y rechazado por los fariseos, los escribas, los jefes…

Fuiste incomprendido y rechazado
y comprendiste a quienes no te comprendían.
Sabías que tu vida no cabe en nuestras pequeñas cabezas.

A pesar de todo, seguiste amando y haciendo el bien,
porque fuiste fiel a la voluntad del Padre,
para enseñarnos el camino de la felicidad más grande.

Señor Jesús, yo también me siento incomprendido,
a veces por las personas que más quiero.
Ayúdame a comprender a quienes no me comprenden.

También a mí me cuesta comprenderme y comprender,
Enséñame a tener paciencia conmigo y con los otros,
a seguir amando a quienes no entiendo.

A veces tampoco comprendo tu Evangelio y tu voluntad.
Ayúdame a aceptar que no puedo entenderlo todo,
a seguir tus pasos con fidelidad y confianza.

martes, 4 de julio de 2017

Baja, humíllate conmigo

Tú, Jesús humilde,
nunca me has dicho:
Humíllate ante mí,
dobla la cabeza,
el corazón, la vida,
y esparce sobre tu rostro
luto y ceniza.

Tú me propones:
Levanta la mirada,
y acoge la dignidad de hijo
en toda tu estatura.
Humíllate conmigo
y vive en plenitud.

Bajemos juntos
a la hondura sin sol
de todos los abismos,
para transformar
los fantasmas en presencia
y los espantos en apuesta.

Únete a mi descenso
en el vértigo y el gozo
de perdernos juntos
en el porvenir de todos
sin ser un orgulloso inversor
de éxitos seguros.

(Benjamín G. Buelta sj)

lunes, 14 de noviembre de 2016

Mirar a otro lado

Padre, ante tanto sufrimiento y tanta injusticia,
te pido perdón por hablar mal de los que sufren,
o por no haber dicho las cosas que debía decir.
Te pido perdón por no leer el Evangelio,
encontrando la pobreza en el centro.
Te pido perdón por las veces que miro para otro lado,
ante una persona pobre o una situación injusta.
Perdón, Padre, por tanta falta de compasión.

Ayúdanos a volver a creer que en el corazón del Evangelio
está la pobreza como gran mensaje;
y que nosotros, los católicos, los cristianos,
todos, tenemos que formar una Iglesia pobre para los pobres,
y que todo hombre o mujer de cualquier religión
vea en cada pobre el mensaje de Dios,
que se acerca y se hace pobre para acompañarnos en la vida.

Dios, Padre de todos nosotros, de cada uno de tus hijos,
te pido que nos des fortaleza y alegría,
que nos enseñes a soñar para mirar adelante,
que nos enseñes a ser solidarios porque somos hermanos,
y que nos ayudes a defender la dignidad de cada persona,
tú eres el Padre de cada uno de nosotros.
Bendícenos, Padre. Amén.


Oración inspirada en el discurso del Papa Francisco del pasado 11 de noviembre de 2016, en su encuentro con personas excluidas.

lunes, 24 de octubre de 2016

Encorvados

Nos encorvamos.
Bajo el peso de memorias
que es mejor olvidar.
Doblados por golpes
injustos, inesperados.
Carentes de un brazo amigo
que sostenga nuestra fatiga.

jueves, 4 de agosto de 2016

Tu modo

Señor, enséñame tu modo de tratar con los discípulos, con los pecadores, con los niños, con los fariseos o con Pilatos y Herodes... Enséñame a ser compasivo con los que sufren: con los pobres, con los leprosos, con los ciegos, con los paralíticos…; muéstrame cómo manifestabas tus emociones profundísimas hasta derramar lágrimas…

viernes, 15 de julio de 2016

Por las víctimas

Dios todopoderoso y eterno, de infinita misericordia y bondad, con el corazón apesadumbrado, acudimos a Ti. Escucha nuestra oración, ten misericordia del pueblo francés, atiende las súplicas de quienes te invocan en esta hora de tribulación y de prueba.

Te pedimos, Dios de la vida, por las víctimas mortales de los brutales atentados. Son hijos tuyos; son hermanos nuestros. Nunca debían haber muerto en estas circunstancias. Padre Nuestro, acógelos en tu seno.