Señor, Tú sabes mejor que nosotros cómo nos encontramos.
Se mezclan tantos sentimientos: tristeza, rabia, gratitud.
La grave enfermedad de (Nombre) nos ha dejado sin aliento.
Ayúdanos a afrontar estos momentos con amor,
para que no le falte nuestra cercanía y nuestro cariño,
para que sepamos agradecerle todo lo que nos da dado.
Ayúdanos a vivir nuestro sufrimiento con fe,
sabiendo que Tú nos acompañas en las alegrías y en las penas.
Danos unos ojos de fe para descubrirte a nuestro lado.
Ayúdanos a afrontar con esperanza la enfermedad de (Nombre),
para aprendamos tantas lecciones para ser más humanos,
y creamos que lo mejor está por llegar, en esta tierra y en el cielo.
miércoles, 22 de octubre de 2025
Por una persona gravemente enferma
jueves, 13 de mayo de 2021
María, salud de los enfermos
Oh María,
tú resplandeces siempre en nuestro camino
como un signo de salvación y esperanza.
A ti nos encomendamos, Salud de los enfermos,
que, al pie de la cruz,
fuiste asociada al dolor de Jesús,
manteniendo firme tu fe.
Tú, Salvación del pueblo romano,
sabes lo que necesitamos
y estamos seguros de que lo concederás
para que, como en Caná de Galilea,
vuelvan la alegría y la fiesta
después de esta prueba.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor,
a conformarnos a la voluntad del Padre
y hacer lo que Jesús nos dirá,
Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo
y se cargó de nuestros dolores
para guiarnos a través de la cruz,
a la alegría de la resurrección. Amén.
Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios,
no desprecies nuestras súplicas en las necesidades,
antes bien líbranos de todo peligro,
oh Virgen gloriosa y bendita.
Papa Francisco
lunes, 26 de abril de 2021
Fraternidad frente a la pandemia
Señor Jesús, la pandemia nos separa físicamente,
incluso nos lleva a mirar con sospecha a los demás,
a acusarnos y a culpabilizarnos unos a otros.
Nos aislamos y la soledad nos deprime.
Señor, que tu ejemplo nos guíe, también en este momento,
Tú, que dedicaste tantas horas de tu vida a los enfermos
y los curabas con la fuerza de tu amor y de su fe.
Ya que no podemos tocarnos y abrazarnos,
inspíranos las palabras y los gestos más oportunos,
para acompañar tanto dolor y tanta soledad,
para hacer llegar nuestra cercanía a los enfermos,
a las familias que han perdido seres queridos;
para afrontar y superar esta pandemia juntos,
como hermanas y hermanos de una gran familia.
Fratelli Tutti. Amén.
domingo, 1 de noviembre de 2020
Dios y las desgracias
jueves, 23 de noviembre de 2017
En mi debilidad
Tú eres mi fuerza, Señor.
En mi deseo de curarme,
Tú eres mi fuerza, Señor.
En mis momentos bajos,
Tú eres mi fuerza, Señor.
Cuando no puedo rezar,
Tú eres mi fuerza, Señor.
Cuando rezo con fe,
Tú eres mi fuerza, Señor.
En mi familia y amigos...
Tú eres mi fuerza, Señor.
En mi vida,
Tú eres mi fuerza, Señor.
domingo, 19 de noviembre de 2017
Enfermedad, miedo, confianza
porque mi salud no remonta.
TENGO MIEDO, PERO CONFÍO EN TI.
porque Tú eres mi Padre
y sé que no me faltará tu compañía.
Tengo miedo, Señor,
cuando pienso en mi familia.
TENGO MIEDO, PERO CONFÍO EN TI.
porque Tú eres Padre de todos
y sabes cuidar de todos tus hijos.
Tengo miedo, Señor,
porque a veces me canso de luchar
TENGO MIEDO, PERO CONFÍO EN TI.
porque Tú eres mi fuerza
y sé qué me tenderás tu mano
Tengo miedo, Señor,
porque a veces me parece inutil rezar.
TENGO MIEDO, PERO CONFÍO EN TI
porque Tú eres fiel
y, aunque yo te olvide, Tú no me olvidas.
martes, 7 de noviembre de 2017
Gratitud en tiempos de enfermedad
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por mi corazón, capaz de amar y de recibir amor,
por mi capacidad para reflexionar, entender y aprender,
por mi cuerpo, hasta hace poco lleno de fuerza,
por mi voluntad, capaz de conseguir tantos objetivos,
por estos 50 años, llenos de buenas experiencias...
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por los ánimos y la fuerza que me das
(nunca había creído que iba a ser capaz de soportar tanto)
Gracias por la cercanía de mi familia y amigos,
por la posibilidad de compartir miedos y esperanzas,
por la fe que me ayuda a aceptar la realidad
y a creer que es posible lo que parece imposible.
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...