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sábado, 23 de julio de 2022

Odres nuevos

Nos gusta ser libres, que nadie nos condicione;
pero aceptamos poco a las personas que rompen moldes.
Preferimos que la gente no se salga del carril de la costumbre.
Confundimos fidelidad con hacer siempre lo mismo.

Señor, ayúdanos a no hacer las cosas por rutina,
a pensar el sentido y las consecuencias de lo que hacemos,
a plantearnos nuevos modos de convivir, de trabajar, de rezar.
Enséñanos la sabiduría de “a vino nuevo, odres nuevos”.

Que el Espíritu nos ayude a descubrir qué hemos de cambiar
en la Iglesia, en las parroquias y en nuestros grupos.
Muéstranos cómo ser fieles a Ti en una realidad que cambia,
para que podamos transmitir mejor a todos tu palabra y tu amor.
Amén.

domingo, 31 de octubre de 2021

Sinodalidad

Ven, Espíritu Santo. Tú que suscitas lenguas nuevas y pones en los labios palabras de vida, líbranos de convertirnos en una Iglesia de museo, hermosa pero muda, con mucho pasado y poco futuro.

Ven en medio nuestro, para que en la experiencia sinodal no nos dejemos abrumar por el desencanto, no diluyamos la profecía, no terminemos por reducirlo todo a discusiones estériles.

Ven, Espíritu Santo de amor, dispón nuestros corazones a la escucha.

Ven, Espíritu de santidad, renueva al santo Pueblo fiel de Dios.

Ven, Espíritu creador, renueva la faz de la tierra. Amén.

(Papa Francisco)

domingo, 1 de noviembre de 2020

Fuego de amor

Señor, Jesús, ayúdame a percibir ese fuego de amor tan tremendo que regalas a todos tus hijos. Hay días que me siento muy cerca de ti, pleno de alegría y energía, capaz de esforzarme, de perdonar, de hacer el bien a quien me ha hecho daño, de comprometerme a fondo por el bien común… Otros días, en cambio, son grises, tibios, tristes… No me gustan nada, sólo quiero que pasen pronto.

Entra, Señor, aunque no te abra la puerta del todo, con ese fuego que lo cambia todo. Quema mi egoísmo y caldea mi corazón apagado; para que también yo, unido a tantos hombres y mujeres de buena voluntad, seamos fuego, en medio del mundo: fuego en el que ardan la injusticia y la mentira, fuego de hogar que reúne en fraternidad a todos los hijos e hijas de Dios.

domingo, 31 de mayo de 2020

Ven Espíritu Santo Creador,

Ven Espíritu Santo Creador,
Ahora, hoy.
Quédate con nosotros, danos tu inteligencia
y llena de bondad nuestros corazones.
Tu nombre es: consuelo, inspiración, vida, gracia.
Tú eres novedad, creación, fuerza.

Ven Espíritu Santo, para que tu Luz
ilumine nuestro discurrir
y fortalezca nuestras decisiones.
Eres el que ha hecho todas las cosas buenas,
–el que preside nuestro discernimiento
y señala el camino de nuestras opciones–
Tu nombre es unidad, esperanza y amor.
Aléjanos del mal, del egoísmo, de la injusticia,
de la intolerancia y de la dispersión.

Danos tu paz, tu bendición, tu consuelo,
tu serenidad y tu sabiduría;
para que transformemos nuestro presente,
en la voluntad del Padre que está en los cielos.

Pedro Casaldáliga

sábado, 9 de mayo de 2020

Cuaresma renovadora

Tú, Jesús, nos ofreces un tiempo para renovarnos.
Tu voz nos llama a morir y a resucitar contigo.
Nos llamas a salir de nuestros escondrijos oscuros,
para disfrutar de una vida nueva, llena de luz.

Tu muerte y resurrección no es un hecho del pasado.
Es una fuerza que nos envuelve y nos transforma,
Gracias, Jesús, por permitirnos morir y resucitar contigo:
morir a nuestras divisiones, tristezas y desesperanzas,
para resucitar a una vida más fraterna, alegre y confiada.

No volvemos a repetir lo mismo que el año pasado.
Morimos, un poco más, a nuestra vida apagada,
para resucitar, un poco más, a una vida nueva.

Te contemplamos, Jesús, en la cruz, con tus brazos abiertos.
Gracias, Jesús, porque nos amaste más que tu propia vida.
Gracias, Padre, por el don de tu amor, fuente de vida.
Gracias , Espíritu de amor, fuerza que purifica y resucita.

Te contemplamos, te miramos a los ojos, Jesús.
Que tu mirada penetre dentro de nosotros,
hasta llegar a tocar la dureza de nuestro corazón,
para convertirlo en un corazón de carne,
que sepa amarte con gratitud y generosidad,
que sepa sentir compasión de tantas personas que sufren:
las víctimas inocentes de las guerras,
de los abusos contra la vida, tanto del no nacido como del anciano,
de las múltiples formas de violencia,
de los desastres medioambientales,
de la distribución injusta de los bienes de la tierra,
de la trata de personas en todas sus formas
y de la sed desenfrenada de ganancias.

Qué María, tu Madre y nuestra madre,
nos acompañe en este tiempo de renovación. Amén


Oración inspirada en el Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2020

Siempre podemos aprender... o cerrarnos

Señor, también yo me río y me burlo, por miedo, por envidia, para defenderme...
Golpeo con la lengua a quien no piensa igual e me incomoda.
Busco excusas para no tomarme en serio a quienes critican mi forma de actuar y de ser.
Me resulta más fácil burlarme que tomarme en serio lo que no quiero oír.
Es más fácil pensar o decir: "es un comunista radical", "es un fascista ultra", "es un ateo", "es un fundamentalista religioso", "es un demagogo", "es un buenista", "es un ecologista exagerado", "es un borracho y un comilón", "tiene un demonio"...

Es más difícil escuchar a cada persona, tratando de descubrir su parte de verdad. Es más difícil mantener la actitud de quien quiere aprender de todos, también de los pequeños, de los que se equivocan, de los que me han hecho daño. Es más difícil reconocer que tengo muchas cosas que corregir y mejorar.

Señor, ayúdame a evitar la burla, en las conversaciones de cada día y en las redes sociales. Enséñame a tomar en serio, a respetar y a valorar a cada persona; a comprender y seguir el mensaje que tú me ofreces a través de cada ser humano. Amén.

Espíritu de luz

Ven Espíritu Santo. Tu mirada luminosa todo lo penetra, con paciencia e inmensa compasión. Mis infidelidades no destruyen tu amor, que siempre vuelve a buscarme, para que mi vida espiritual pueda crecer feliz en tu presencia.

Quisiera que todas mis acciones te agraden, que mi vida ya no se aparte de tu santo proyecto para mí, que todo lo que haga refleje tu luz, tu alegría y tu amor.

Pero tú conoces mi debilidad. Por eso te ruego una vez más que me toques con tu poder divino. Sin tu auxilio nada puedo. Ven Espíritu Santo.

No dejes que me dominen las malas inclinaciones. Triunfa en mí, Espíritu Santo. Triunfa con la generosidad, con la alegría, con la pureza, con el perdón. Triunfa con la bondad, con la paz, con el servicio. Triunfa con la esperanza, el fervor, los buenos deseos.

Ven Espíritu Santo, para que no me vuelvan a arrastrar las viejas costumbres, para que no me dominen otra vez las malas inclinaciones, los rencores, la melancolía.

Ven Espíritu Santo, para que todo en mí sea luminoso. Amén.

Deseo de crecer

Ven Espíritu Santo, porque todavía llevo algunos sueños dentro de mí, algunos proyectos escondidos, algunos deseos interiores. Son esas inquietudes que me mantienen vivo y despierto.

Ven Señor, para que no se apaguen esos sueños, y para que nazcan otros proyectos nuevos, más bellos todavía.

Porque dentro de mí está siempre clamando ese llamado a crecer que tú has colocado en mi corazón. Y yo sé que si no crezco me debilito, que el agua estancada se echa a perder.

Por eso, ven Espíritu Santo, no permitas que me detenga, que me encierre, que me limite. Estoy llamado a más, y quiero ir por más.

Inúndame con ese empuje divino de tu gracia, para que avance decidido hacia nuevos horizontes. Con serenidad, con mucha paz, sin obsesiones, pero también con un incontenible entusiasmo.

Ven Señor de la vida, ven. Amén.

Responder al mal con bien

Señor, cuando me gritan, me apetece gritar.
Ayúdame a hablar con serenidad y con argumentos.

Cuando me siento atacado, quiero atacar.
Ayúdame a defenderme pacíficamente.

Cuando no me entienden, quiero condenar.
Ayúdame a ver lo positivo de quien no me comprende.

Cuando todos abandonan, quiero desaparecer
Ayúdame a no dejarme llevar por la mayoría.

Cuando muchos roban, también quiero aprovecharme.
Ayúdame a crecer en honestidad y solidaridad.

Cuando cada uno va a lo suyo, tiendo a aislarme.
Ayúdame a luchar por los que más lo necesitan.

En fin, Señor, ayúdame a hacer lo que debo, lo que construye;
aunque no me apetezca, aunque no esté de moda.

Espíritu renovador

Ven Espíritu Santo, caricia liberadora, ven.
Ven a pasar por todo mi ser, ven.
Ven Espíritu Santo, ven a tocarlo todo
con ese roce divino que cura.

Ven Espíritu, para que toda mi vida
tome contacto con tu brillo,
con tu cálido rocío, con tu aire fresco.

Ven Espíritu Santo, entra, penetra.
Te doy permiso para invadirlo todo,
para escurrirte como agua feliz
por todos los resquicios de mi interior.

Ven, para que este día,
sea un pedazo de cielo
en la aridez de mi desierto.
Ven, no me abandones, ven.
Amén.

Reconocer las miserias

Ven Espíritu Santo, a limpiar mis miserias.

No quiero que mis debilidades y pecados me quiten la alegría, la fuerza, la energía, el empuje de mi entrega. No quiero que mis errores me detengan y me debiliten. Porque tú tampoco lo quieres. Pero necesitas que reconozca mis pecados y no te los oculte, para así poder sanarme. Esperas que mire con claridad mis errores, sin excusas. No te agrada que me paralicen los escrúpulos y la culpa, pero esperas que reconozca ante ti mis caídas, para poder liberarme.

Ven Espíritu Santo, no puedo ocultarte nada. Todo está claro y patente ante tu mirada que todo lo ve, que me penetra por completo. Todo lo sabes, y no tiene sentido que intente escapar avergonzado. Tu amor me espera con infinita ternura para quemarlo todo en ese fuego abrasador. Límpiame una vez más Espíritu Santo, porque quiero hacer de mi vida una ofrenda cada día más bella. Amén.

domingo, 27 de octubre de 2019

Mi alfarero

Un día, salí yo de tus manos y tuve vida
Un día, me aleje de ellas y conocí la muerte
Alfarero, tengo nostalgia de tus manos.
Ven a reparar tu cacharro.

Gira que gira, rueda que rueda.
Siento tus manos sobre mi barro.
Me asombra pensar que que tú lo quieras
Tu cacharro acaba de caerse,
Acaba de quebrarse, acaba de encontrarte.

Tú mi alfarero... tú mi alfarero....
Toma barro y vuelve a empezar de nuevo...
Tú mi alfarero....tú mi alfarero..
Toma mi barro y vuelve a empezar de nuevo.

Gira que gira, rueda que rueda,
siento tus manos sobre mi barro.
Me asombra pensar que tu lo quieras.

Acaso no puedes hacerme de nuevo.
Acaso no puedes formarme...
Tu cacharro acaba de caerse,
Acaba de quebrarse, acaba de encontrarte.

Tú mi alfarero, tú mi alfarero
Toma mi barro y vuelve a empezar de nuevo
Tu mi alfarero, tú mi alfarero
Toma mi barro y vuelve a empezar de nuevo.

De nuevo, de nuevo, tú mi alfarero.
De nuevo de nuevo, tú mi alfarero.

Hermana Glenda
http://www.youtube.com/watch?v=1gikANty1bo

domingo, 9 de octubre de 2016

99 contra 1

Hay 99 motivos para la comodidad
y 1 para el riesgo.
Y tú eliges el riesgo.

Hay 99 formas de indiferencia
y 1 de pasión desmesurada.
La tuya.

Hay 99 caminos para la evasión,
y 1 para el compromiso.
El que tú recorres.

Hay 99 razones para la frialdad
y 1 para el fuego.
Tú enciendes la llama.

Hay 99 palabras hirientes
y 1 declaración de amor.
Tu palabra.

Hay 99 habitaciones cerradas
y 1 sola puerta abierta.
Y tú la encuentras, y la abres,
para que vuelva a casa.

Tomado de rezandovoy.org

viernes, 6 de mayo de 2016

Dame tu abrazo de perdón. Variación del Salmo 51

Yo se que me quieres, Señor, porque eres bueno.
Porque tienes un corazón sensible, perdóname;
limpia mi vida de todos mis pecados
y de mis continuas caídas, levántame.

Yo creo en tu resurrección

Yo creo en tu resurrección,
porque puedo amar, puedo reír;
puedo abrazar mi mayor enemigo
y mirarlo en ti.

Se hizo carne y nos humanizó

Y la Palabra se hizo carne
viva,
sensible y tierna,
cálida y cercana,
entrañable,
Dios encariñado,
Dios humanizado,
Hijo y hermano,
libre y palpable.

Es mi Espíritu

Visita los valles y rincones de tu corazón
y te toparás con manantiales de vida, de justicia y solidaridad,
de verdad, paz y alegría.
Es mi Espíritu que desde siempre puse en ti.

Ven, contigo, todo es posible

Ven, Señor Jesús.

Te hemos hecho un hueco,
te estamos esperando,
porque te necesitamos para:
poner sosiego en nuestros ritmos,
llenar de ternura nuestro hogares,
embargar con tu paz nuestras luchas,
ilusionar con novedad nuestras rutinas,
dinamizar nuestros cansancios,
acurrucar nuestras tristezas,
fortalecer nuestros miedos,
abrirnos a caminos nuevos,
aprender a querernos mejor,
sugerirnos la creación de tu reino,
entusiasmarnos con revitalizar la iglesia,
inventar la comunicación en la familia,
re-enamorar a las parejas aburridas,
hacer niños a los resabiados y doctos,
hacernos servidores unos de otros,
convertirnos en una sorpresa,
ser luz y sal alrededor,
convertirnos en ti, donde estemos.

No nos dejes de tu mano, Señor,
que contigo, todo es posible.

Nuevo año de la mano del Espíritu

Ven, Espiritu Santo, sé parte de mi año desde el comienzo.
El nuevo año siempre renueva las esperanzas,
pero también me da un poco de miedo...
No sé que me traerá la vida en este tiempo,
si será felicidad y prosperidad,
o una cruz disfrazada de rutina.

Ven

Ven a recrear nuestra vida,
ven a dar optimismo a nuestro porvenir,
ven a dar alegría a nuestro caminar,
ven a dar fuerza a nuestra debilidad,
ven a dar savia nueva a nuestra sequedad.