lunes, 2 de febrero de 2026
¿En qué obra empleo mis fuerzas?
Sin aliento
jueves, 29 de enero de 2026
¡Venid conmigo!
domingo, 31 de octubre de 2021
Anunciar el Reino
Te damos gracias, Jesús, porque, a través de las parábolas, nos has mostrado el corazón compasivo de Dios, un Dios Padre con corazón de madre; que siempre nos mira con un amor inmenso, nos acoge con una sonrisa emocionada y un abrazo generoso; un Dios sembrador que esparce en nuestro corazón las mejores semillas y nos regala a cada uno abundantes talentos y capacidades; un Dios que prepara una gran fiesta, donde se celebra la vida, el perdón y la liberación definitiva de todo lo que esclaviza y degrada al ser humano; un Dios que garantiza un futuro feliz a todos los pobres Lázaros del mundo; un señor generoso que premia mucho más según el amor que siente hacia los trabajadores que por el fruto que éstos hayan conseguido…
Danos luz para encontrar palabras, parábolas y comparaciones, tomadas de la cultura y de la vida de hoy; que sepan tocar el corazón de los niños y de los jóvenes; de quienes se han separado de Ti o de tu Iglesia; de los que dudan y necesitan razones para creer y esperar; de las personas que necesitan alimentar su trabajo y su compromiso solidario en tu amor. Danos luz, Señor, y fuerza para acompañar las palabras con una vida que derroche generosidad y ternura, como Tú y Contigo. Amén.
domingo, 1 de noviembre de 2020
Enviados a anunciar el Reino
Señor, Tú nos envías a proclamar el Reino de Dios,
a anunciar el amor con el que Dios Padre nos abraza,
a mostrar la esperanza a quienes la han perdido,
a levantar la confianza de los que creen que ya no tienen arreglo;
a vencer los demonios, la injusticia, la violencia, la mentira…
a base de amor, oración, servicio, trabajo y entrega.
No quieres que llevemos bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero;
porque lo más importante no es lo que tenemos o lo que hacemos,
sino el amor, la confianza y la esperanza que podamos transmitir.
Como Tú, Jesús; siempre como Tú, contigo y con tu fuerza.
El poder de los pequeños
Señor Jesús, Tú percibes el poder de la levadura que fermenta la masa de harina, descubres el gran arbusto que se esconde en cada grano de mostaza, crees en las posibilidades de amar y cambiar el mundo de todas las personas, aunque a veces nos sintamos pequeños, torpes, inconstantes…
A menudo, guardo en un cajón la levadura o las semillas que has puesto en mis manos. Y me justifico, diciendo: “no merece la pena sembrar sonrisas, gestos de amor, caricias, palabras amables, verdades incómodas, compromisos nunca reconocidos… Todo está muy mal y yo puedo hacer tan poco…”. Perdóname.
Ayúdame a seguir el ejemplo de tantas personas buenas (niños, jóvenes, adultos, ancianos…) que no esperan a ser grandes para hacer el bien, en el trabajo, en la familia, entre los amigos, en la sociedad. Ayúdame a creer y a experimentar que Tú bendices y multiplicas cada gesto de amor.
sábado, 22 de abril de 2017
Al servicio del Reino
que utilice mi poder, mi fuerza, mi talento...
para curar, nunca para herir;
para dar vida, nunca para matar;
para reconciliar, nunca para enfrentar;
para bendecir, nunca para maldecir;
para servir, nunca para servirme;
para levantar, nunca para derribar;
para consolar, nunca para angustiar;
para corregir, nunca para condenar.
Señor,
que utilice mi poder, mi fuerza, mi talento...
para defender la verdad con amor,
para construir un mundo más justo y fraterno,
para luchar por los derechos de los últimos,
para construir tu Reino.
Qué utilice mi poder, mi fuerza, mi talento
como tú y contigo!!!
martes, 3 de mayo de 2016
Bautismo de Jesús
en las aguas del pecado,
compartiendo nuestra muerte
y manchándote de barro.
domingo, 1 de mayo de 2016
Los secretos del Reino en parábolas
Te manifiestas en nuestra historia
porque, una vez más, te manifiestas
en medio de nuestra historia
y de nuestras vidas.
viernes, 18 de diciembre de 2015
Pedir perdón y fortaleza
como el mendigo espera la limosna,
así esperamos tu palabra y tu favor.
Desde que el ser humano se despego del animal,
llevamos un largo recorrido por la tierra
entre la sangre derramada de otra persona.
A Jesús Obrero
nuestro trabajo, nuestras luchas,
nuestras alegrías y nuestras penas.
Concédenos, como a nuestros
hermanos de trabajo,
pensar como Tú,
trabajar contigo
y vivir en Tí.
domingo, 11 de octubre de 2015
Padre Nuestro del amor y la paz
que nos has creado a nosotros y a todo cuanto nos rodea,
que eres nuestro Padre
y que todo lo que has creado lo has creado para todos,
que quieres que tus hijos vivamos compartiendo lo tuyo como hermanos que somos.
Que quieres que construyamos
una tierra nueva de hermandad, de justicia y libertad,
y no un infierno de injusticia, de odio, de opresión, de violencia y de muerte.
Padre nuestro que estás en la tierra
en la fuerte y hermosa tierra;
en la tierra buena:
Santificado sea el nombre tuyo
que nadie sabe;
que en ninguna forma
se atrevió a pronunciar este silencio
pequeño y delicado...
este silencio que en el mundo somos nosotras,
las rosas...
Padre Nuestro de los que sufren
que estás en aquellos que sufren
por no tener pan y que estás
en aquellos que salen y no regresan
Padre nuestro
que estás en nosotras, aquí, en la tierra.
Padre y Madre nuestra que estás en la vida
Padre y Madre nuestra que estás en la vida,
santificado sea tu nombre,
y bien tratada sea cada una de tus criaturas.
Padre Nuestro
¡Cuánto falta para que tu nombre
sea conocido y querido por todos
los hombres, nuestros hermanos!
¡Cuánto falta para que tu Reino
de justicia, de amor y de paz se
extienda a toda la tierra!
martes, 6 de octubre de 2015
Decir comunidad
lunes, 5 de octubre de 2015
Padre Nuestro
Nuestro, no dejes que me aísle en mi egoísmo.
Que estás en los cielos; tan cerca y tan lejos; te dejas tocar, pero no te dejas atrapar.
Santificado sea tu Nombre; y que yo te ame con todo el corazón, con toda el alma y con todas mis fuerzas.
Padre Nuestro de Dios
Haz que tu vida sea el mejor reflejo de mi nombre.
Adéntrate en mi reino,
en cada paso que des,
en cada decisión que tomes,
en cada caricia y cada gesto.
Constrúyelo tú por mí, y conmigo.
Esa es mi voluntad, en la tierra y en el cielo.