martes, 24 de febrero de 2026
¡Velad!
viernes, 30 de enero de 2026
Perdido, buscado y encontrado
Palabras verdaderas
jueves, 29 de enero de 2026
En lo cotidiano
miércoles, 28 de enero de 2026
Escuchar y vivir la Palabra
martes, 18 de julio de 2023
Nos cuesta entender
domingo, 31 de octubre de 2021
Hambrientos de esperanza
Señor Jesús, tanto ayer como hoy, estamos hambrientos de esperanza;
necesitamos razones para vivir, que vayan más allá de comer, vestir, trabajar y disfrutar de la familia y los amigos; esta vida se nos queda demasiado pequeña y necesitamos transcendencia.
Por eso, tienen tanto éxito los “influencer” de todos los tiempos,
tanto los que ayudan como los que se aprovechan de las personas.
Tú, Jesús, eres un “influencer” muy distinto a los habituales:
no haces promesas imposibles, no vendes productos-milagro, no ocultas las dificultades.
Simplemente amas, amas siempre, amas a todos, amas hasta el extremo.
Y nos invitas a hacer lo mismo, con humildad y confianza.
Señor, quiero seguirte, quiero seguir tu camino, ahora, hoy, siempre.
Que mi existencia anuncie el Amor de Dios y la alegría de vivir en fraternidad.
Como Tú y Contigo. Amén.
lunes, 26 de abril de 2021
Palabra de Dios
A veces, Jesús, tu Palabra me molesta.
No me gusta que nadie me gobierne.
No quiero perder mi personalidad,
como una marioneta sin alma.
Temo que me reproches mis errores
y que me alejes de lo que más quiero.
¡Ay, Señor, qué equivocado estoy!
Cuando me dejo conducir por Tu palabra,
mi libertad crece y se multiplica;
descubro que Tú solo quieres mi felicidad
y que tu voluntad coincide con mis mejores deseos.
Tu Palabra me recuerda quién soy
y que tu amor me envuelve en toda circunstancia.
Tu Palabra solo me aleja de lo que no me deja crecer
y me da fuerzas para amar más y mejor.
¡Gracias, Señor, por tu Palabra!
¡Que sepa acogerla, valorarla, agradecerla y trasmitirla!
jueves, 24 de octubre de 2019
Tu palabra
No se pierden en el aire, no se vacían con el tiempo,
son herencia, testamento vivo,
guardado en el corazón de los creyentes.
Palabra crucificada, te hiciste silencio y grito,
te hiciste perdón y regalo,
te hiciste misericordia infinita,
te hiciste interrogante angustioso,
te hiciste paz victoriosa y abandono.
Háblame, Jesús, Palabra,
límpiame y enciéndeme con tu Palabra,
aliméntame y fecúndame con tu Palabra,
enamórame con tu Palabra,
Hazme eco de tu Palabra.
Amén.
jueves, 4 de enero de 2018
¿Qué buscáis?
pero no quiero comprometerme con nadie.
Busco justicia,
pero no quiero problemas.
Busco un cambio de vida,
pero no quiero cambiar de costumbres.
Busco una fe más recia,
pero no quiero asumir riesgos.
Busco la paz,
pero no quiero pedir perdón, ni perdonar.
Busco felicidad,
pero sin renunciar a ningún placer.
Tú no te enfadas con nosotros.
Conoces nuestras contradicciones.
Sonríes y con paciencia nos repites, una y otra vez:
No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos.
Dichosos los perseguidos por causa de la justicia.
Venid y veréis. Convertíos.
Busca primero el Reino de Dios y todo lo demás se os dará por añadidura.
Perdona setenta veces siete.
El que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí, la encontrará.
Y cuando el fracaso ahoga la esperanza, nos recuerdas:
Lo que es imposible para vosotros, es posible para Dios.
lunes, 29 de agosto de 2016
Señor, envíanos profetas
Sigue haciendo brotar, en tus hijos e hijas, entrañas de misericordia.
Que la palabra del profeta sea evangelio vivo.
Que su denuncia sea recuerdo de tu proyecto.
Que sus gestos rompan cadenas.
Que su memoria nos recuerde el nombre y la vida de los más pobres.
viernes, 6 de mayo de 2016
Tu palabra más sencilla
Dejar que la Palabra se haga cuerpo
es dejar que la Palabra se haga cuerpo
en nuestro cuerpo humano,
cuerpo de carne y sangre
con espíritu bíblico
y aliento solidario.
La Palabra se hizo carne
convocados por tu palabra,
te honremos y demos gracias
usando precisamente el don de palabra que nos diste.
Te reconocemos ante el mundo como nuestro Padre,
el progenitor de la humanidad y de toda la creación.
Ven, Espíritu de Gracia
quebranta el corazón endurecido,
derriba las barreras de mi alma,
destierra las tormentas al olvido.
¿A quién iremos?
confiarte el timón.
Desde entonces
navegamos por la vida
y escuchamos sonidos diversos,
el ruido del trueno
que anuncia la tormenta,
los cantos de sirena
que prometen paraísos imposibles,
jueves, 5 de mayo de 2016
¡Háblanos sin prisas!
Tú, que nos diste el mundo entero por casa;
Tú, que nos despiertas todas las mañanas;
Tú, que nos quieres con entrañas de misericordia;
Tú, a quien debemos que angustias y desgracias
no nos hundan en pozos negros
de soledad y desesperanza:
¡Háblanos sin prisas!
Tu palabra es buena noticia
semilla fecunda, tesoro escondido,
manantial de agua fresca, luz en las tinieblas,
pregunta que cautiva, historia de vida,
compromiso sellado, y no letra muerta.
Alabado seas por tu palabra.
Tú Palabra está viva
Quien escucha tu Palabra
se abre al misterio del amor.
Ella ilumina a toda persona en este mundo.
Señor, que sepamos descubrir tu luz,
ella nace incansablemente de tu corazón.