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martes, 24 de febrero de 2026

Al amanecer

A mí, Señor, me llamaste al amanecer. Aún recuerdo aquella hora privilegiada entre todas. Siempre presente, pero invisible, en mi vida. Gozando siempre de tu confianza, del consuelo de tu comprensión.

Durante toda mi vida he vivido en una intimidad casi cotidiana contigo. Tu imagen no ha salido nunca de mi pensamiento. Los acentos de tu voz tan dulce y tan inflexible no han parado de resonar en mi corazón.

En los momentos más difíciles no has dejado de iluminarme. Comprendiéndote y amándote en Ti, voy revistiéndome de Ti para ser cada día más Tú en Ti. Así voy dándote forma y rostro para que puedas seguir siendo el Verbo que se hace carne en nosotros muy en silencio.

José María Andreu 

Manos abiertas

Que lleguen gastadas las manos
al fin de la vida
por haber acariciado el mundo,
por haber tocado a los impuros,
por haber curado llagas
y lavado los pies embarrados
de amigos y enemigos.

Manos fuertes
por haberse interpuesto
en el camino de las armas,
por haber golpeado los muros,
por haber forjado puentes,
por haber partido el pan
que ha de saciar a tantos.

Manos curtidas en la brega,
en la siembra,
en el remar cotidiano.

Manos abiertas
para acoger la congoja
del que llora,
del que espera,
del que solo pide
un amor posible.

Que sean las manos hogar,
refugio y hoguera.
Y que cuenten,
en su idioma silencioso,
que no estamos solos.

(José María R. Olaizola, SJ) 

sábado, 28 de noviembre de 2020

Silencio, palabra y acción

Señor Jesús,

cuantas veces hablo y actúo sin ton ni son,
sacudido por la prisa, el enfado, la rabia, el miedo…
condicionado por los apegos a unos y las manías hacia otros,
movido por el deseo inconsciente de vencer y ser reconocido,
provocado por la propaganda y la manipulación organizada…
Así, es imposible conocer la verdad y descubrir la dirección a seguir;
resulta complicado abrir caminos al entendimiento y la fraternidad.
es fácil confundir la voluntad del Padre con mi deseo caprichoso.

Señor Jesús,
enséñame a dedicar tiempo al silencio, aunque me dé pereza,
para ser más consciente de mis motivaciones y condicionantes,
para que, frente a Ti, caigan mis engaños e intereses egoístas,
para buscar únicamente tu Reino de verdad, libertad, justicia y paz.
Siempre como Tú y contigo. Amén.

jueves, 24 de octubre de 2019

El don del silencio

Señor, dame el don del silencio,
para poder oírte a Ti y escucharme a mí.
para reconocer El don de saber oírte a Ti y de poder auscultarme a mi;
de poder detectar tu Voluntad y de saber hallar mi debilidad peligrosa;
de penetrar perdón, de abrirme a tus misterios y de librarme de este otro misterio de mi pecado.

Hazme hallar, Señor, ese silencio de plenitud, que es la Palabra tuya, la que debe ser oída en eterno silencio. Hazme andar al unísono con Ella. Hazme sentir con su propio latido.
Haz, Señor, que con tu Verdad y tu Amor me compenetre. Dame de tu silencio, Oh Dios; ábreme los oídos interiores para que te metas Tu por toda mi alma, para que en esa invasión sea yo libre, y en tu Luz se me apaguen todas las voces del exterior.

Señor, si me das el silencio me conoceré y te conoceré... y yo quisiera que fuese así, Señor, porque quisiera comenzar a ser, de veras, hijo tuyo... Amén."

Santiago Bengoechea.

jueves, 21 de marzo de 2019

Silencio y solidaridad

Ay de ti si tu vida se va diluyendo entre las prisas y los agobios.
Ay de ti si vives con los ojos cerrados a tantos milagros cotidianos.
Ay de ti si dices que me amas y luego solo te buscas a ti mismo. Ay de ti si miras para otro lado cuando te encuentras un hermano caído en el camino.
Ay de ti si acumulas y acaparas sin freno, y te olvidas de compartir con los pobres.

Pero…
Dichoso tú si en medio de las prisas y los agobios percibes mi presencia de paz.
Dichoso tú si en cada rincón de tu existencia ves un milagro de mi mano.
Dichoso tú si cuando dices que me amas haces verdad este amor sirviendo a los más débiles.
Dichoso tú si vives con ojos abiertos y manos extendidas ante los descartados de la tierra.
Dichoso tú si tu alegría te lleva a desprenderte de algo de lo que acumulas para que otros puedan gozar de una vida más digna.

Fermín Negre

sábado, 17 de febrero de 2018

¡Para!

Señor, ayúdame a pararme.
¿Para qué esta agitación y este correr sin sentido?
Tú sabes que acabo disperso, dividido, aislado...
lejos de mis amigos y mi familia,
lejos de ti.

Ayúdame a pararme
delante de la necesidad de estar en el candelero,
que me hace olvidar el valor de la intimidad y el recogimiento.

Ayúdame a pararme
para no dejarme llevar por la mirada altanera
y no me venzan los juicios rápidos y las críticas injustas,
que me alejan de la ternura y la misericordia.

Ayúdame a pararme
ante el deseo de querer controlar todo,
saberlo todo, consumir todo;
que nace del olvido de la gratitud frente al don de la vida
y a tanto bien recibido.

Ayúdame a pararme
ante el ruido ensordecedor que atrofia y aturde nuestros oídos
y nos hace olvidar del poder fecundo y creador del silencio.

Ayúdame a pararme
ante la actitud de fomentar sentimientos estériles, infecundos, que brotan del encierro y la auto-compasión y llevan al olvido de ir al encuentro de los otros para compartir las cargas y sufrimientos.

(Ideas tomadas de la homilía de Francisco, en el Miércoles de Ceniza 2018)

lunes, 9 de mayo de 2016

Silencio

En un primer momento
el silencio es pura privación,
carencia, hueco molesto,
arrancarse de actividades y personas
que llenaban.
El silencio se percibe
como inútil, aburrido,
pérdida de tiempo.
Lleno del eco confuso
de las cosas dejadas atrás,
es exigencia de compañía,
de actividades.

lunes, 2 de mayo de 2016

Tiempo de silencio

Te damos gracias Señor, por estas experiencias que hemos compartido.
Por este trabajo en el que hemos ido descubriendo el valor de un  tiempo,
que muchas veces pensamos es un "tiempo muerto"

Ayúdanos para que este sea un tiempo dedicado,
primero a nosotros mismos: Que aprendamos a practicar
el silencio  que ahonda nuestro interior y que nos ayuda
a conocernos y entendernos.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Vivo deprisa

Señor, mi vida no es vida auténtica. Porque vivo deprisa, porque huyo del silencio, porque prefiero tener a ser, pongo condiciones, porque sospecho de Ti, Señor; porque aborrezco el riesgo de optar y renunciar.

domingo, 13 de diciembre de 2015

El don del silencio

Señor, ayúdame a acoger el don del silencio. Me cuesta hacer silencio exterior e interior. Me cuesta mucho callar y escuchar, callar y sentir. Pero quiero aprender, para sentirme, para sentir las quejas y las alegrías del alma.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Silencio y encuentro

Quiero detener mis pasos
y serenar el ritmo acelerado de mi vida,
para contemplar todo lo que me has dado
serenamente.

Silencio

Quiero callar un momento,
y serenar el torbellino de mis ideas y sentimientos,
para estar ante Ti atentamente
con todos mis sentidos despiertos.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Llévame al desierto

Llévame al desierto
y susúrrame, en el silencio,
tu palabra.

Condúceme por la ciudad
y grítame, entre el tráfico y el barullo,
tu palabra.

Jesús llega

Llega de día, llega de noche.
Se le espera por la puerta, llega por la ventana.
Le buscamos con alegría, llega con su cruz.
Estamos de guardia, nos llama desde dentro.
Rastreamos huellas, llega por senderos nuevos.

lunes, 5 de octubre de 2015

Adorar sólo a Dios

Huir del odio, de la violencia, del terror,
huir de la envidia, de la mentira, de la falsedad,
huir de la injusticia, de la calumnia, del favoritismo...

Huir de la tristeza, de la desconfianza, de la pereza,
huir de la indiferencia, del tedio, de la rutina,
huir del miedo, de la cobardía, del aburrimiento...

Busco y pido silencio

Hoy, Señor, siguiendo tu consejo
busco y pido silencio:
no para dormirme en plácidas nubes,
ni para olvidarme de tantos gritos y clamores,
ni para descansar en mis soledades.

domingo, 4 de octubre de 2015

Oración para el inicio de la Cuaresma

Gracias Señor porque la Cuaresma llama a la puerta
y nos ofrece una nueva oportunidad:
que nos preparemos para acoger el misterio de la muerte
y resurrección del Señor que celebraremos dentro de cuarenta días.

Ayúdame a hacer silencio, quiero escuchar tu voz.
Toma mi mano, guíame al desierto,
que nos encontremos solos Tú y yo.

martes, 22 de septiembre de 2015

Silencio, escucha

Callar las radios,
callar los ordenadores,
callar los móviles y las teles.

Callar los micrófonos,
callar los relojes,
callar las máquinas y sus vibraciones.

Callar los ruidos,
callar las palabras,
callar los gestos y las reuniones..

Cerrar las puertas,
cerrar las ventanas,
cerrar todas las brechas y entradas.

Callar las huidas,
callar las hambres,
callar las argucias y los viajes.

Callar los discursos,
callar las explicaciones,
callar los sueños y las pasiones.

Callar los sentidos,
callar los pensamientos,
callar las noticias y los argumentos.

Cerrar las puertas,
cerrar las ventanas,
cerrar las almenas y las murallas.

Callar imágenes,
callar inquietudes,
callar ideas y tareas.

Callar los recuerdos,
callar las tensiones,
callar miedos y preocupaciones.

Callar apetencias,
callar compromisos,
callar urgencias e imprevistos.

Cerrar las puertas,
cerrar las ventanas,
cerrar los visillos y las persianas.

Callar las dudas,
callar las curiosidades,
callar las insidiosas necesidades.

Abrir el corazón,
abrir las entrañas,
abrir nuestro ser y casa.

Y escuchar tu voz de amor
que nos hace hijas e hijos
y resuena en toda la creación.

Florentino Ulibarri