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jueves, 29 de enero de 2026

¡Venid conmigo!

Señor Jesús, me llamas
a convertirme, a renovar mi corazón;
a liberarme de lo que me oprime;
a acoger tu amor incondicional;
a participar en la aventura de construir tu Reino;
a contagiar la buena noticia a otras personas...
Me parece fascinante tu propuesta, Jesús,
aunque a veces la viva con rutina y pesadez.
Dame unos ojos y un corazón nuevos,
para vivir con alegría tu camino de vida,
para dejar lo que me enreda y seguirte. 

El mejor lugar

Tú que diste a Juan la gracia de hacerse a un lado,
concédenos esa misma libertad interior.
Que sepamos ocupar el lugar que tú nos das,
sin buscar premios, prestigio ni reconocimiento.
Que, como él, sepamos señalar a Jesús
y luego retirarnos para que otros lo encuentren.
Que no nos apropiemos de la misión,
que no retengamos a nadie,
que no vivamos pendientes de aplausos.
Danos la humildad de los padres que acompañan sin invadir,
de los pastores que sirven sin protagonismo,
de los amigos que sostienen sin manipular.

Amén. 

miércoles, 5 de abril de 2023

Tú actúas a través de mi pobreza

Padre bueno, en ocasiones me parece que hago yo las cosas: me compadezco, escucho, animo y ayudo a personas. No me doy cuenta de que no soy yo solo. Tú actúas a través de mi pobreza.
 
tomas cada día nuestros dos panes y nuestros dos peces y con ellos alimentas a una multitud. Tú haces crecer las pequeñas semillas que nosotros sembramos y cuidamos, hasta que llenan el mundo de flores y frutos. Tu grandeza se muestra en nuestra debilidad.
 
Aquí me tienes, Señor. Soy feliz cuando me siento un instrumento en tus manos. Estoy disponible. Sigue contando conmigo para hacer presente tu ternura en el mundo, para ir construyendo cada día tu Reino de fraternidad. Amén.

sábado, 23 de julio de 2022

Obreros a la mies

Señor, Dios nuestro,
envía mujeres y hombres laicos,
que trabajen por la fraternidad en el mundo;
envía sacerdotes entregados,
que sirvan a las comunidades cristianas;
envía religiosos y religiosas,
que nos recuerden la absoluta grandeza de Dios;
envíame, Señor, en mi pobreza,
a construir tu Reino, como Tú y Contigo.
Amén.

Discípulos

Señor, dame alma de discípulo, humilde y abierta,
para aprender de Ti y de tantas personas sabias y santas.

Sólo así podré ser un árbol sano que da frutos sanos,
sólo así podré ayudar eficazmente a los demás,
sólo así crecerá el amor y la paz en el corazón
y de lo que rebosa del corazón, hablará mi boca.
Amén.

Discordias y discordias

Señor Jesús,
tu forma de ser y vivir provocó discordias.
unos a favor, otros en contra.
 
Gracias por las personas que crean discordia,
por su trabajo en favor de la igualdad y la justicia;
por querer construir un mundo de hermanos y hermanas:
Gandhi, Mandela, Malala Yousafzai, Teresa de Calcuta…

Perdona tantas discordias y luchas
provocadas por buscar únicamente mi provecho,
por los intereses egoístas de tantos pueblos y personas.

Que busque la paz siempre, como Tú, Señor,
y que si, en algún momento, provoco discordias,
no sea por otra razón que por trabajar por tu Reino.
Amén.

Al mundo entero

Señor, me impresiona la valentía y la humildad de los primeros cristianos. Contaban tus palabras y tus acciones, comunicaban cómo tu amor les había cambiado la vida. Y lo hacían con valentía, sin temer a nadie, y con humildad, sin creerse mejor que nadie.
 
Que también mis palabras suenen a buena noticia y mis gestos tengan sabor a evangelio, a buena noticia, sobre todo para las personas que sufren, para quienes ya no pueden más, para los hombres y mujeres que buscan una razón o un motivo para seguir creyendo y amando. Amén.

Echad la red

Señor Jesús, Cristo resucitado,
Tú te hiciste presente en el trabajo de tus discípulos,
en aquella noche de tanto esfuerzo y de escaso resultado.
Ellos trabajaban en sus barcas y con sus redes.
Tú trabajabas en sus corazones.
 
Abre nuestros ojos, para que descubramos tu presencia
en la vida cotidiana, en las labores de cada día;
en el esfuerzo de las personas que trabajan a nuestro lado;
en los compañeros y compañeras que están pendientes unos de otros;
en el dolor de quienes no pueden trabajar;
en la rabia de las personas explotadas y maltratadas;
en el compromiso de quienes pretenden trabajo digno para todos;
en los empresarios que luchan para mantener empleos decentes;
en los economistas que ponen a las personas en el centro del proceso productivo…
 
Sigue trabajando en mi corazón y en mi vida, Señor.
Muéstrame caminos nuevos en el trabajo y la convivencia cotidiana.
Recuérdame que Tú cuentas conmigo, a pesar de mis negaciones y torpezas;
para cuidar a tu rebaño, a tu gente, a las personas más débiles;
para encender y avivar esperanza en quienes se sienten fracasados;
para compartir el amor y la misericordia que Tú has derrochado conmigo.
Amén.

viernes, 22 de julio de 2022

Sal y luz

Enséñame a ser sal de la tierra y luz del mundo.
Ayúdame a regalar una sonrisa a quien nunca la ha tenido.
a hacer volar un rayo de sol hasta allí donde reina la noche.
a descubrir una fuente y hacer que se bañe en ella quien vive en el fango.
a tomar una lágrima y ponerla en el rostro de quien nunca ha llorado.
a tomar el valor y ponerlo en el ánimo de quien no sabe luchar.
a descubrir la vida y contársela a quien no sabe captarla.
a tomar la esperanza y compartirla con quien se siente fracasado
a tomar la bondad y dásela a quien no sabe dar.
a acoger el Amor y dárselo a conocer al mundo. Amén.

domingo, 9 de enero de 2022

Ayúdame a vivir mi bautismo

Jesús, ayúdame a vivir mi bautismo, contigo:
sumergido entre la gente,
en medio de los pecadores que quieren convertirse;
haciendo mías las miserias y el dolor de las personas,
compartiendo las alegrías y esperanzas del pueblo.

Jesús, ayúdame a vivir mi bautismo, contigo:
sumergido en el agua del Espíritu,
dejándome lavar y purificar por Él,
llenándome de su vida y de su amor,
guiado por su luz e impulsado por su fuerza.

Jesús, ayúdame a vivir mi bautismo, contigo:
sumergido en el encuentro con el Padre,
sintiendo como su amor me rodea y me inunda,
escuchando su voz: Tú eres mi hijo amado, Tú eres mi hija predilecta.

Ayúdame a vivir mi bautismo, contigo:
sumergido en la misión que me has confiado,
haciendo el bien, aliviando a los oprimidos,
curando cegueras y liberando opresiones,
lavando los pies, sirviendo a todos,
fortaleciendo el pábilo de los que están a punto de apagarse.

Ayúdame a vivir mi bautismo, contigo. Amén.

domingo, 31 de octubre de 2021

Anunciar el Reino

Te damos gracias, Jesús, porque, a través de las parábolas, nos has mostrado el corazón compasivo de Dios, un Dios Padre con corazón de madre; que siempre nos mira con un amor inmenso, nos acoge con una sonrisa emocionada y un abrazo generoso; un Dios sembrador que esparce en nuestro corazón las mejores semillas y nos regala a cada uno abundantes talentos y capacidades; un Dios que prepara una gran fiesta, donde se celebra la vida, el perdón y la liberación definitiva de todo lo que esclaviza y degrada al ser humano; un Dios que garantiza un futuro feliz a todos los pobres Lázaros del mundo; un señor generoso que premia mucho más según el amor que siente hacia los trabajadores que por el fruto que éstos hayan conseguido…

Danos luz para encontrar palabras, parábolas y comparaciones, tomadas de la cultura y de la vida de hoy; que sepan tocar el corazón de los niños y de los jóvenes; de quienes se han separado de Ti o de tu Iglesia; de los que dudan y necesitan razones para creer y esperar; de las personas que necesitan alimentar su trabajo y su compromiso solidario en tu amor. Danos luz, Señor, y fuerza para acompañar las palabras con una vida que derroche generosidad y ternura, como Tú y Contigo. Amén.

domingo, 23 de mayo de 2021

Ascensión

Señor Jesús, en tu Ascensión,
nos recuerdas que somos ciudadanos del cielo.
Tú nos abres el camino hacia la casa de Dios Padre,
una casa familiar, abierta a todos sus hijas e hijos.
Allí no habrá tristeza, enfermedad, desencuentros, soledad...
Allí disfrutaremos la belleza, la vida, el amor de Dios y de todos los hermanos.

Señor Jesús, en tu Ascensión,
nos recuerdas que tenemos una misión preciosa:
hacerte presente con nuestros gestos y palabras,
ser transparencia de tu amor a cada persona,
anunciar el Evangelio de la esperanza y de la vida,
compartir la alegría de la fe y la fraternidad.

Señor Jesús, en tu Ascensión,
nos recuerdas que Tú estarás siempre a nuestro lado,
que tu Espíritu será fuerza y luz en nuestra misión,
que tenemos hermanos en los que apoyarnos,
que María seguirá sosteniéndonos en la dificultad
y nos acompañará en el camino hacia el cielo.
Amén.

domingo, 25 de abril de 2021

Seguir a Jesús en la vida cotidiana

Señor Jesús, al retomar las actividades habituales, me pregunto:  ¿cómo harías tú las labores que hoy me esperan?, ¿cómo tratarías a las personas con las que me voy a encontrar? ¿qué mensaje les transmitirías? Hago silencio, para poder escucharte...

El Evangelio de hoy da respuesta a mis interrogantes: Tu anunciabas el evangelio del reino y curabas toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Hago silencio, para contemplarte, hablando del amor de Dios, acercándote a las personas, abrazando, mirando con ternura, curando...

Que mi corazón esté pendiente de mis prójimos, y mis palabras y obras de hoy transmitan ternura y esperanza. Como tú y contigo, Jesús.

Gracias por hacerme ver dónde estás, por empujarme a ocuparme de mis hermanas y hermanos, a pesar de mi pereza, de mis excusas. Gracias por tantas personas que sí están allí, contigo, donde más se precisa tu consuelo. Gracias, de corazón. Amén.

Ana

Señor Jesús, ¡cómo envidio a mujeres como Ana, una enamorada del Padre, dedicada a su servicio! Cuando te conoció, te reconoció y no paró de hablar de Ti. No pudo guardarse para ella el tesoro que ha descubierto!

Yo, en cambio, pierdo el tiempo en tantas cosas sin importancia… Mi relación contigo es muchas veces fría… Me cuesta sentir que Tú me liberas de tantas ataduras… No percibo la necesidad y la alegría de anunciarte, de hablar de Ti, como hablamos de nuestros hijos o nietos, de las personas que han marcado nuestra vida a mejor.

Gracias por enseñarme que siempre estás presente, siempre disponible; que sólo tengo que abrir mi corazón para recibirte y sentir tu fuerza liberadora. Gracias por las personas que te comunican y te proclaman desde el amor profundo que sienten por Ti. Amén.

martes, 8 de diciembre de 2020

Gratis

Señor Jesús, He recibido tanto, tanto. ¿Cómo podré agradecerte el regalo de la vida, el cuerpo, la inteligencia, la formación, la familia, la amistad, la fe, la alegría de sentirme amado, el gozo de poder amar…?

Tu palabra me da la respuesta: ¡Dad gratis lo que habéis recibido gratis! Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios…

Que en este adviento te sepamos reconocer, acoger y cuidar en quienes no tienen alimento, bebida, medicinas, casa, vestido, salud, compañía, libertad, esperanza... Como Tú y Contigo. Amén.

domingo, 12 de abril de 2020

Abrir la puerta a Jesús Resucitado

Jesús Resucitado,
te abro las puertas de mi corazón,
para poder sentir la fuerza de tu Resurrección,
la fuerza que ha cambiado mi vida en tantos momentos,
la fuerza que puede transformar mi vida hoy:
del pesimismo a la esperanza,
del miedo a la valentía,
del egoísmo a la generosidad,
de los engaños a la verdad,
del orgullo a la humildad,
del aislamiento a la fraternidad,
de la sospecha a la confianza,
de la oscuridad a la luz,
del sufrimiento al consuelo,
del juicio al compromiso,
de la indiferencia a la cercanía,
del rencor al perdón,
de la guerra a la paz
de la superficialidad a la profundidad,
del individualismo a la colaboración,
de la esclavitud a la libertad,
de la tristeza a la alegría,
del pecado a la gracia,
en definitiva, de la vida a la muerte.

Jesús Resucitado,
quiero abrirte las puertas de mi corazón,
para que, cada día, puedas abrazar y curar
esas zonas moribundas de mi existencia.
Así, también yo, a pesar de mi pequeñez,
podré colaborar en la construcción de un mundo mejor,
donde todas las personas podamos vivir como hermanas;
podré transmitir la antorcha de la esperanza
y compartir el pan de la solidaridad
con mi familia, mis amigos, mi comunidad,
con los hermanos y hermanas que más sufren.

Dame la luz y la fuerza para anunciar,
con mi vida y con mis palabras,
que Tú amor ha vencido al mal y a la muerte
y que, con tu ayuda, también nosotros venceremos,
en las pequeñas y grandes luchas de esta vida
y, de forma definitiva, junto a Ti, en la vida eterna.

jueves, 27 de junio de 2019

Misión

Toma una sonrisa y regálasela a quien
nunca la ha tenido.

Toma un rayo de sol
y hazlo volar hasta allí
donde reina la noche.

Descubre una fuente
y haz que se bañe en ella
quien vive en el fango.

Toma una lágrima
y ponla en el rostro
de quien nunca ha llorado.

Toma el valor
y ponlo en el ánimo
de quien no sabe luchar.

Descubre la vida
y cuéntasela a quien
no sabe captarla.

Toma la esperanza
y vive
en su luz.

Toma la bondad
y dásela a quien
no sabe dar.

Descubre el amor
y dáselo a conocer
al mundo.

Mahatma Gandhi

miércoles, 19 de junio de 2019

Trinidad

Gracias, Jesús, por revelarnos el corazón amoroso del Padre,
gracias porque Tú nos has mostrado el camino de la vida,
gracias por ofrecernos tu misma fuerza, tu mismo Espíritu.

Jesús, nos has descubierto que Dios es familia, es comunidad, es Trinidad.
Perdona y cura nuestras actitudes individualistas, egoístas”
Ayúdanos a aportar lo mejor de nosotros mismos
en nuestra familia, en la parroquia, en la sociedad.

Jesús, nos has descubierto que Dios es una comunidad,
una comunidad de tres personas distintas, con la misma dignidad;
tres personas tan unidas, tan compenetradas, que son un único Dios.
Señor, enséñanos a respetar el modo de ser de cada uno,
a tratar a todas las personas conforme a su dignidad
y a trabajar por la unidad, por la paz, allá donde vivamos.

Jesús, nos has descubierto que la Trinidad es una comunidad abierta,
una comunidad misionera, en la que todos cabemos.
Gracias Señor por abrirme las puertas de tu corazón.
Ayuda a la Iglesia y a las familias a permanecer abiertas.
Danos tu Espíritu para invitar a todos a acercarse a ti.

viernes, 12 de abril de 2019

Oración del Voluntario de Cáritas

Quiero ser, Padre, tus manos, tus ojos, tu corazón. Mirar al otro como Tú  le miras: con una mirada rebosante de amor y de ternura. Mirarme a mí, también, desde esa plenitud con que Tú me amas, me llamas y me envías.

Lo quiero hacer desde la experiencia del don recibido y con la gratuidad de la donación sencilla y cotidiana al servicio de todos, en especial de los más pobres.

Envíame, Señor, y dame constancia, apertura y cercanía. Enséñame a caminar en los pies del que acompaño y me acompaña. Ayúdame a multiplicar el pan y curar heridas, a no dejar de sonreír y de compartir la esperanza. Quiero servir configurado contigo en tu diaconía.

Gracias por las huellas de ternura y compasión que has dejado en mi vida. En tu Palabra encuentro la Luz que me ilumina. En la Oración, el Agua que me fecunda y purifica. En la Eucaristía el Pan que fortalece mi entrega y me da Vida. Y en mi debilidad, Señor, encuentro tu fortaleza cada día. Amén

jueves, 1 de febrero de 2018

Un bastón y nada más

Jesús, Tú llamaste a los Doce,
y después de ellos, has llamado a tantos hombres y mujeres de todos los tiempos.
Y hoy sigues llamándonos a nosotros.
Sé que también cuentas conmigo, a pesar de historia y mi debilidad.

Siento que nos dices:
«Tenéis autoridad sobre el mal.
No dejéis que el odio, el engaño, la violencia, el egoísmo o tantos otros espíritus inmundos encierren la vida.
Cada día, sentíos en camino, hacia los otros, para anunciar la buena nueva.
No pongáis vuestra confianza en el dinero, en la información, en la imagen o el poder, en estar a la última en la tecnología, tener al día todas las seguridades…
Nada de eso sirve, si no acogéis y compartís mi amor. Eso es lo más importante.
Habrá personas dispuestas a escuchar y compartir el evangelio. Otros no os harán ningún caso. No os empeñéis en convencer a quien se cierra a la buena noticia. Seguid adelante. Y veréis cómo vuestra palabra ayuda a convertir lo estéril en vida, a sanar las heridas y a expulsar las sombras».

Señor, dame luz, confianza y fuerza para aceptar tu invitación.

(adaptación de una plegaria de Rezandovoy.org)