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jueves, 20 de julio de 2023

Contigo

Señor Jesús, tu vida hablaba a la gente con claridad.
Contigo los ciegos ven y los inválidos andan,
los leprosos quedan limpios, y los sordos oyen,
los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el Evangelio.
 
Contigo, las mujeres y los niños recobran su dignidad,
el samaritano, la cananea y los extranjeros son reconocidos,
los Zaqueos y todos los proscritos descubren un nuevo horizonte,
los pródigos y las condenadas encuentran acogida en tu corazón.
 
Contigo, la ley se purifica y perfecciona en el amor,
el amor se muestra con el servicio humilde y la entrega,
la entrega y la cruz son fuente de vida nueva para todos.
 
Enséñanos, Jesús, a escuchar el mensaje de tus obras,
a fiarnos más de las acciones de las personas que de sus palabras,
a anunciar con la boca lo que proclamamos con la vida.
Amén.

sábado, 23 de julio de 2022

Salvarse

Señor, deseamos disfrutar la felicidad más grande.
Queremos construir la salvación con nuestro esfuerzo
o merecerla a base de largos rezos y buenas obras.

Pero la salvación es un regalo gratuito tuyo.
Nos salva tu cercanía, que nunca nos abandona.
Nos salva tu amor, más fuerte que la muerte.
Nos salva tu perdón, siempre dispuesto a abrazarnos.

Sólo tenemos que acercarnos a Ti, como la cananea;
sólo tenemos que abrirte el corazón, como la samaritana;
sólo tenemos que pedir tu misericordia, como el buen ladrón;
sólo tenemos que acoger tu perdón, como la prostituta;
sólo tenemos que compartir generosamente, como Zaqueo.

No permitas que el orgullo y el dinero nos separe de Ti;
para que no nos alejemos tristes, como el joven rico.
Tú lo puedes todo, Señor.

domingo, 31 de octubre de 2021

Salvación gratuita

Señor Jesús, ayúdame a entender que la salvación que Tú me ofreces comienza en esta vida, en esta tierra; cuando abro mi corazón a Ti y a los hermanos, y no tanto a las cosas que me prometen una felicidad que nunca llega; cuando elijo la puerta del Evangelio: la puerta del amor, el servicio y la entrega, dejando de lado otras puertas más cómodas, más anchas, más egoístas... menos humanas. Este es el camino de la felicidad más grande, aquí en la tierra y por toda la eternidad.

Ayúdame a entender que la salvación es un regalo tuyo, enteramente gratuito; que no tengo que “ganar puntos”, con angustia y con miedo, para disfrutar de la vida feliz que tú preparas para todos tus hijos e hijas; que Tú sólo me pides un corazón abierto, para recibir tu amor, para amarte, para amar como Tú y Contigo a las personas más cercanas y a aquellas más necesitadas.

¡Gracias, Jesús, por compartir con nosotros tu vida divina!

domingo, 25 de abril de 2021

Nos libra de los enemigos

Señor Jesús, al contemplarte en el pesebre de Belén,
me libras de tantos enemigos que roban mi alegría y mi amor.

Líbrame del deseo ser el más famoso, grande, rico y poderoso;
Tú, que elegiste como padres a dos personas desconocidas;
Tú, que nos mostraste la grandeza de hacernos pequeños;
Tú, que siendo rico, te hiciste pobre, para enriquecernos;
Tú, que solamente utilizas el poder del amor y la ternura.

Líbrame de la indiferencia ante tantas personas que sufren;
que dan a luz a sus hijos en establos, en las calles o al aire libre;
que tienen que emigrar a otros países para salvar la vida;
que malviven a nuestro lado, en campos de refugiados o en suburbios.

Líbrame del orgullo, el egoísmo y la desesperanza;
Tú, que siendo Dios, te hiciste un bebé, necesitado de cuidados;
Tú, que por amor te acercas y compartes con nosotros tu vida,
Tú que, al nacer en este mundo, empujas nuestra historia hacia la paz.
Amén.

Jesús Salvador

Señor Jesús, creemos que Tú eres el Mesías, el Salvador del mundo;
pero, a veces parece que creer en Ti no sirve de nada:
parece que, en nuestra vida personal, no somos capaces de superarnos;
parece que no se acaban de arreglan los problemas con los demás;
parece que en el mundo la injusticia y el sufrimiento crecen;
parece que nuestra relación contigo no acaba de arrancar;
parece que los justos y los inocentes pierden siempre la partida.
Cuando tenemos estas sensaciones, nos desanimamos,
y nos preguntamos: ¿realmente vale la pena intentar seguirte?
¿realmente eres Tú eres el Salvador o tenemos que esperar a otro?

Señor, ayúdanos a no dejarnos llevar por las apariencias;
a creer que sólo el amor puede cambiar de verdad a las personas;
a reconocer que la fe multiplica mi serenidad, mi solidaridad y mi esperanza;
a experimentar que tu Evangelio es el camino más eficaz para convertir el mundo en una casa fraterna;
a darme cuenta que conocerte y seguirte es lo mejor que me ha pasado.

jueves, 24 de octubre de 2019

Estando yo sin fuerzas, me salvó

Amo al Señor, porque escucha
mi voz suplicante,
porque inclina su oído hacia mí
el día que lo invoco.

Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor:
"Señor, salva mi vida".

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas, me salvó.

Alma mía, recobra tu calma,
que el Señor fue bueno contigo:
arrancó mi alma de la muerte,
mis ojos de las lágrimas,
mis pies de la caída.

Caminaré en presencia del Señor
en el país de la vida.

Gloria al Padre y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
Por los siglos de los siglos. Amén.

Salmo 114