Jesús, enséñanos a comprender bien la ley,
para que sea camino de vida feliz para todos,
defienda la dignidad de las personas más débiles
y construya un mundo más justo y fraterno.
Métenos en la cabeza que la plenitud de la ley es el amor,
el amor que no se conforma con cumplir el mínimo;
el amor va más allá de la letra de la ley,
el amor se conmueve, se acerca, ayuda, sirve...
el amor no se reserva nada, lo da todo.
Enséñanos a cumplir la ley a tu estilo,
Enséñanos a amar como Tú y Contigo.
Amén.
jueves, 20 de julio de 2023
La plenitud de la ley
viernes, 24 de marzo de 2023
Fácil de entender
domingo, 25 de abril de 2021
La ley y el amor
Perdóname, Señor Jesús,
por poner la ley por encima del bien de las personas,
por anteponer mis caprichos al bien de las personas,
por preferir mi comodidad al bien de las personas,
por elegir “el que dirán” antes que el bien de las personas,
por mi dureza de corazón,
por criticar a los que hacen el bien que yo no hago,
por condenar a quienes ponen en evidencia mi egoísmo.
Gracias, Señor Jesús,
porque para ti no hay nada más importante que el bien de las personas,
por dedicar tu tiempo a procurar el bien de las personas
por jugarte y dar la vida por el bien de las personas
por los hombres y mujeres que dedican su vida a ayudar a las personas,
porque me das fuerza para buscar, sobre todo, el bien de las personas.
Perdón y gracias, Señor Jesús.
domingo, 1 de noviembre de 2020
Nacido por amor para amar
Señor, me siento tan afortunado, tan feliz, creyendo en Ti,
porque Tú eres Amor y amas en todo lo que haces,
amarme gratuita, respetuosa y exigentemente;
Persona o ley
Señor Jesús, en la teoría lo tengo claro: “la atención a las personas que sufren está por encima de cualquier norma”. Pero en la realidad pongo excusas, como los fariseos: “eso no se puede hacer en sábado”, “no tiene cita”, “no ha presentado los documentos requeridos”, “ha venido fuera de horario”, “es inoportuno”, “no lo ha solicitado correctamente”… En el fondo, mi comodidad y mis intereses son más fuertes que mi solidaridad.
Perdóname, Señor, porque en tantas ocasiones he dado más importancia a las leyes y a las cosas que a las personas. Concédeme tu luz y tu fuerza para no hacerlo más y dame un tirón de orejas si vuelvo a poner excusas.
Gracias por tantas personas que viven el amor sin ningún obstáculo, como primera y principal misión en su vida.
martes, 6 de octubre de 2015
Ley para salvar
para compartir con nosotros tu sabiduría,
para conducirnos por el camino de bien,
para construir la concordia y la paz,
para ayudarnos a encontrarnos contigo.
No permitas que utilicemos la ley para condenar,
para someter a las personas más débiles,
para defender los intereses de los poderosos,
para justificar injusticias y atropellos,
para convertirla en un ídolo sin corazón.
Señor, danos sabiduría para comprender tu ley,
confianza y voluntad para aceptarla y cumplirla
y acierto para mostrarla a los demás como camino de vida.