sábado, 3 de octubre de 2015

Estamos alegres

Estamos alegres porque te has volcado en nosotros.
Endereza todo lo que tenemos torcido,
conviértenos en una comunidad que siga creciendo en el amor.

Estamos alegres porque, aunque las cosas nos vayan mal,
Tú, Señor, cambias nuestra suerte,
hasta conseguir superar los reveses, y hacernos fuertes ante la dificultad.

Estamos alegres porque Tú, Señor, un año más, vienes,
y vienes siempre que lo necesitamos,
para cambiar nuestras lágrimas en cantares,
nuestras quejas en fortaleza y seguridad.

Estamos alegres porque creemos en la salvación de Dios
y queremos que ninguna persona camine sin Dios.

Estamos alegres porque colaboramos en el anuncio del Evangelio,
sabiendo que no estamos solos,
sino que es el mismo Dios quien pone en nosotros la palabra
y el gesto oportuno en cada situación.

Mari Patxi Ayerra y Álvaro Ginel