Quiero detener mis pasos
y serenar el ritmo acelerado de mi vida,
para contemplar todo lo que me has dado
serenamente.
Quiero callar un momento
y silenciar el torbellino de mis ideas y sentimientos,
para estar ante Ti con todos mis sentidos
atentamente.
Quiero romper todas las murallas
que se alzan en torno a mí,
para dejarte entrar a cualquier hora
tranquilamente.
Quiero vaciar mi casa
y despojarme de todo lo que se me ha apegado,
para ofrecerte estancia a Ti
dignamente.
Quiero estar solo contigo
y llenarme de tu Espíritu y querer,
para marchar luego al encuentro de todo
alegremente.
Quiero sentir tu aliento
dándome paz, vida y sentido,
para vivir este momento contigo
positivamente.
Florentino Ulibarri