Señor, hoy queremos hacer memoria agradecida de muchas mujeres que se dejaron transformar por tu Espíritu de Vida:
Recordamos
a Sara, quien con Abraham contestó a tu llamada de dejar su tierra
natal y poner su fe en una alianza con el Señor. Gracias por su fe.
Recordamos a Esther y Débora, que gracias a su valor e inteligencia
salvaron la nación. Gracias por su compromiso personal en favor de
muchos.
Recordamos con especial cariño a la Virgen María,
siempre atenta para escuchar tu voz y la de los hermanos, siempre
dispuesta hacer vida tu voluntad, con confianza y generosidad. Gracias
por su amor de madre.
Recordamos a María Magdalena y las otras
mujeres que siguieron a Jesús, también cuando fue crucificado. Ellas
fueron las primeras personas que se encontraron con Jesús Resucitado.
Gracias por su fidelidad en el amor a Jesucristo.
Recordamos a
Febe y a Priscila y a las otras mujeres que fueron líderes de la iglesia
primitiva. Gracias porque supieron difundir el Evangelio en momentos
difíciles para la Iglesia.
Recordamos a Santa Águeda y a todas
las mártires que supieron mantener su fe y sus ideales más nobles.
Gracias por su testimonio.
Recordamos a Santa Teresa de Ávila y
Santa Catalina de Siena, que vivieron su fe con autenticidad y lucharon
contra la corrupción de la propia comunidad cristiana. Damos gracias a
Dios por su valentía y su amor a la Iglesia.
Recordamos a
nuestras madres y abuelas, a todas las mujeres importantes para
nosotros, cuya entrega ha hecho que hoy podamos disfrutar de una vida
mejor. Gracias por su generosidad.
Recordamos las mujeres que
hoy en día son las primeras en descubrir compromisos al servicio de la
justicia, de la paz, de las mujeres maltratadas... Señor, que su trabajo
siga dando buenos frutos.
Acuérdate de las mujeres que son
víctimas de la violencia en sus hogares y fuera de ellos. Señor, dales
fuerza para vencer el temor y buscar soluciones.
Te pedimos por aquellas mujeres que se enfrentan a una vida de pobreza. Dales el don de la esperanza, para trabajar juntas, con los hombres de buena voluntad, por un mundo más justo y solidario.
Te
pedimos también por nuestras hijas y nietas. Para que crezcan, con tu
ayuda, fuertes y sensibles, creyentes y comprometidas, libres y felices.
Amén.