domingo, 4 de octubre de 2015

Anunciación

Gracias, Señor,  porque cuentas con personas pequeñas y humildes,  por fijarte y llamar a María, por contar conmigo.

Gracias porque jamás avasallas;  propusiste, no impusiste a María la misión de ser Madre de Jesús y esperaste su respuesta. También a mí me sugieres una misión y esperas, con toda la paciencia del mundo, a que yo la descubra y acepte.

Gracias, Señor, porque tú haces posible lo imposible, en María, en mí y en todas las personas que se fían de ti y se esfuerzan por cumplir tu voluntad.

Gracias, Señor, por tu Espíritu Santo, el Espíritu creador de vida, en el alma y en el cuerpo de María,
en nuestra vida, en la Iglesia y en el mundo.

Gracias, María; por enseñarnos a preguntar a Dios lo que no entendemos y a esperar con confianza sus respuestas; por fiarte de Él; por ayudarnos a decir contigo y como tú: "Hágase en mi según tu palabra".