domingo, 4 de octubre de 2015

Ahora

Habla el espíritu, y dice: ‘ahora’.
Señala a Dios
encarnado en caminante
de pasos incansables,
ávido de vida, de paz y de justicia.

Habla el espíritu y acalla el ruido.
Apunta al ciego y susurra: ‘un día verás’.
Señala al preso y promete: ‘serás libre’.
Acuna al herido y calma su dolor.

Habla el espíritu, con estruendo o bajito,
en palabras y gestos, en destellos divinos
y el que lo escucha se sabe enviado;
se siente elegido, se comprende hijo.

Habla el espíritu, y nos dice: ‘ahora’.

José Mª Rodríguez Olaizola, sj