jueves, 29 de enero de 2026

Servidores del bien

Dios bueno y justo, que nos mostraste que la ley solo alcanza su plenitud cuando sirve al amor, mira a tu pueblo que desea seguir sus pasos con un corazón sincero.
Enséñanos a usar la ley como camino de justicia, la fe como fuerza que sostiene, y nuestras capacidades como instrumentos de tu misericordia.
Que tu Espíritu nos dé la lucidez capaz de mirar más allá de las normas para ver el rostro del hermano, para tender la mano y ayudar a extender el brazo a quienes ya no pueden hacerlo solos.
Líbranos de la indiferencia que calla, de la obstinación que se aferra a lo secundario, y del temor que nos impide sanar, acompañar o defender la vida.

Que nunca dejemos de hacer el bien cuando alguien sufre o queda paralizado en su cuerpo o en su espíritu. Haznos servidores del bien, artesanos de misericordia, y testigos de tu Reino. Amén.