Señor, me acerco a ti para encontrar amor y paz, para que me des fuerza en el camino, para que sostengas mis pasos cuando me falten las fuerzas y me ilumines en los momentos de duda.
Me acerco a ti, pero me incomoda que rompas mis esquemas, mi forma de pensar, de vivir; no me gusta que me muestres mis incoherencias y me conduzcas adonde no quiero ir.
Dame un corazón humilde y una mente abierta, para acoger tus sorpresas sin miedo, para recibir tu bendición como quieras y donde quieras, para confiar en que tus planes son más grandes y bellos que los míos. Amén.