Ante esta pregunta, Jesús, tu respuesta es clara:
En el Reino de Dios son importantes...
quienes se hacen como niños y acogen con ternura a los pequeños,
quienes se despojan del manto y lavan los pies de sus hermanos,
quienes son pobres de espíritu y se dejan ayudar,
quienes permanecen mansos incluso cuando son hostigados,
quienes tienen un corazón capaz de llorar el dolor ajeno,
quienes sienten hambre y sed de justicia para todos,
quienes practican la compasión y la misericordia,
quienes tienen una mirada limpia para descubrir la bondad,
quienes cultivan la paz en su corazón y en su entorno,
quienes abrazan la injuria y la persecución por causa de la justicia.
Ayúdanos, Señor, a avanzar por este sendero, como Tú y Contigo.