Señor, soy una persona llena de limitaciones:
a veces me falla el cuerpo… y la voluntad,
en ocasiones siento cansancio, bloqueos…
en mi cabeza no caben tantas cosas…
Y siendo cierto todo esto,
tengo capacidades apenas reconocidas y utilizadas;
tantas posibilidades de crecer y aprender,
de hacer el bien y construir tu Reino.
Y cuando me acerco a Ti, fuente de todo bien,
puedo aceptar mis límites serenamente,
soy más consciente de mis talentos
y tu grandeza se hace presente en mi pequeñez.
¡Gracias! ¡Amén!