martes, 24 de febrero de 2026

Un corazón sin puertas

Señor, en tu corazón, sin puertas,
cabemos todas las personas.
Para tu proyecto de fraternidad
nos llamas a todos, todos, todos:
mujeres y hombres, ricos y pobres,
sanos y enfermos, vecinos y extranjeros;
personas con buena fama y con mala,
de una tendencia política y de otra,
sea cual sea su forma de rezar, amar y vivir.
Hoy te damos gracias y te pedimos
por las mujeres y hombres que han luchado y luchan
frente a la injusticia y la violencia contra la mujer.
Bendice sus esfuerzos con tu Espíritu
Y que su causa sea nuestra causa.
Danos un corazón abierto, como el tuyo,
para acoger a cualquier persona, sin prejuicios;
para trabajar contra toda discriminación
y construir así tu Reino de fraternidad,
como Tú y Contigo. Amén.