Padre de amor y misericordia,
hoy elevo mi corazón ante Ti, confiando en tu bondad infinita.
Te presento a cada uno de los miembros de mi familia:
protégelos, guíalos y llénalos de tu paz.
Fortalece nuestros lazos con tu amor,
y que siempre crezcamos en unidad.
Te ruego también por mi parroquia,
por los sacerdotes, por todos los hermanos y hermanas.
Derrama sobre nosotros tu Espíritu Santo,
para que seamos una comunidad viva y comprometida,
transparencia de tu Reino en medio del mundo.
Por mis vecinas y vecinos, Señor,
te pido comprensión, respeto y solidaridad entre nosotros.
Ayúdanos a apoyarnos mutuamente
y a construir juntos una convivencia en paz.
Y para quienes no tienen comida, compañía y esperanza,
te pido compasión y justicia.
Abre caminos de esperanza en sus vidas,
y haznos instrumentos de tu providencia.
Todo esto te lo pido unido a la Virgen María,
Madre de todos los necesitados,
por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.