Quédate, Señor, que se hace ya tarde,
que el camino es largo y el cansancio grande.
Quédate a decimos tus vivas palabras
que aquietan la mente y encienden el alma.
Mantén en ascuas nuestro corazón torpe,
disipa nuestras dudas y temores.
Míranos con tus ojos de luz y vida,
devuélvenos la ilusión perdida.
Lava las heridas de estos pies cansados;
despiértanos a la vida con gestos humanos.
Quédate y límpianos rostro y entrañas;
quema esta tristeza, danos esperanza.
Quédate, Señor, comparte nuestras viandas
y muéstranos, paciente, tus enseñanzas.
jueves, 3 de diciembre de 2015
Bendición para el Año Nuevo
Que tu mirada gane en hondura y detalle
para que puedas ver más claramente
tu propio viaje con toda la humanidad
como un viaje de paz, unidad y esperanza.
para que puedas ver más claramente
tu propio viaje con toda la humanidad
como un viaje de paz, unidad y esperanza.
Abrir caminos - Domingo de Ramos
¡Qué tiempo éste en el que nadie
se inmuta ni se sorprende!
Hecho a medida de los que así lo quieren,
atrae, pero ya no clama ni ríe.
Todo se sabe, pero nada parece importante:
las utopías, sólo para debates;
las protestas, sólo en papeles;
el llanto y la ternura, siempre a escondidas;
los compromisos, nunca definitivos;
la paz y la alegría, en píldoras;
la solidaridad, sin menoscabo de nuestro status;
la pobreza -la que arrastramos-, siempre maquillada;
y la otra -la que creamos-, sólo en reportajes...
Y de gestos proféticos nada se sabe.
se inmuta ni se sorprende!
Hecho a medida de los que así lo quieren,
atrae, pero ya no clama ni ríe.
Todo se sabe, pero nada parece importante:
las utopías, sólo para debates;
las protestas, sólo en papeles;
el llanto y la ternura, siempre a escondidas;
los compromisos, nunca definitivos;
la paz y la alegría, en píldoras;
la solidaridad, sin menoscabo de nuestro status;
la pobreza -la que arrastramos-, siempre maquillada;
y la otra -la que creamos-, sólo en reportajes...
Y de gestos proféticos nada se sabe.
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta, cubierto de rocío,
pasas las noches del invierno oscuras?
Hambre de Dios
Que tenga hambre, Señor
De Ti, no dejándome adorar a otros dioses
que no sea el Dios que Tú adoras.
De tu Palabra, y no me seduzcan aquellos mensajes
que buscan mi bienestar externo o superficial
Que tenga hambre, Señor
De tu presencia, antes que del vacío
al que me empuja el endiablado mundo en el que vivo
De tu rostro, que es fuente de vida y de salvación
De tus manos, que bendicen, perdonan y multiplican
De tus ojos, que miran con amor
De tu corazón, que ama como nadie sabe amar.
Que tenga hambre, Señor
Del pan, al que Tú me invitaras en Jueves Santo
Del vino, que Tú ofrecerás en la mesa de tu sacrificio
Del servicio que Tú pondrás como distintivo
de aquellos que decimos ser tus amigos.
De Ti, no dejándome adorar a otros dioses
que no sea el Dios que Tú adoras.
De tu Palabra, y no me seduzcan aquellos mensajes
que buscan mi bienestar externo o superficial
Que tenga hambre, Señor
De tu presencia, antes que del vacío
al que me empuja el endiablado mundo en el que vivo
De tu rostro, que es fuente de vida y de salvación
De tus manos, que bendicen, perdonan y multiplican
De tus ojos, que miran con amor
De tu corazón, que ama como nadie sabe amar.
Que tenga hambre, Señor
Del pan, al que Tú me invitaras en Jueves Santo
Del vino, que Tú ofrecerás en la mesa de tu sacrificio
Del servicio que Tú pondrás como distintivo
de aquellos que decimos ser tus amigos.
Palabras y hechos
¿Qué será de la palabra sin los gestos
que la en-carnan, y la en-huesan, y la en-sangran,
y al mostrarla viva en un espaciotiempo,
la confirman, verifican y consagran?
que la en-carnan, y la en-huesan, y la en-sangran,
y al mostrarla viva en un espaciotiempo,
la confirman, verifican y consagran?
Manos Unidas
Que seamos, Señor, manos unidas
en oración y en el don.
Unidas a tus Manos en las del Padre,
unidas a las alas fecundas del Espíritu,
unidas a las manos de los pobres.
en oración y en el don.
Unidas a tus Manos en las del Padre,
unidas a las alas fecundas del Espíritu,
unidas a las manos de los pobres.
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