Señor, sabes mejor que yo cuál es mi punto flaco:
no soy constante cuando llegan las dificultades,
dejo de rezar, cuando me creo fuerte o no te siento cerca,
abandono los compromisos, cuando no recibo gratitud,
dejo de estudiar, cuando no tengo un examen cerca,
me cuesta hacer ejercicio, cuando no me apetece
trabajo sin ganas, cuando no me siento motivado,
abandono un grupo, cuando recibo menos de lo que doy,
me canso de las personas que me incomodan...
No siempre es así, Señor, no siempre
y sé que todos, de vez en cuando, necesitamos un respiro.
Pero tengo que reconocer que me falta constancia.
Con toda humildad y con absoluta confianza te pido ayuda:
qué no me lamente tanto de las dificultades de la vida
y sepa aprovecharlas para crecer en perseverancia:
que aprenda a amar cuando amar no apetece;
en definitiva, que aprenda a amar gratuitamente,
que aprenda a amar más y mejor.
sábado, 18 de noviembre de 2017
martes, 7 de noviembre de 2017
Gratitud en tiempos de enfermedad
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por mi corazón, capaz de amar y de recibir amor,
por mi capacidad para reflexionar, entender y aprender,
por mi cuerpo, hasta hace poco lleno de fuerza,
por mi voluntad, capaz de conseguir tantos objetivos,
por estos 50 años, llenos de buenas experiencias...
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por los ánimos y la fuerza que me das
(nunca había creído que iba a ser capaz de soportar tanto)
Gracias por la cercanía de mi familia y amigos,
por la posibilidad de compartir miedos y esperanzas,
por la fe que me ayuda a aceptar la realidad
y a creer que es posible lo que parece imposible.
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por mi corazón, capaz de amar y de recibir amor,
por mi capacidad para reflexionar, entender y aprender,
por mi cuerpo, hasta hace poco lleno de fuerza,
por mi voluntad, capaz de conseguir tantos objetivos,
por estos 50 años, llenos de buenas experiencias...
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
por los ánimos y la fuerza que me das
(nunca había creído que iba a ser capaz de soportar tanto)
Gracias por la cercanía de mi familia y amigos,
por la posibilidad de compartir miedos y esperanzas,
por la fe que me ayuda a aceptar la realidad
y a creer que es posible lo que parece imposible.
Señor, a pesar de que me siento floja
y de que, a veces, tengo miedo,
hoy quiero darte gracias de corazón...
domingo, 29 de octubre de 2017
Amar a Dios y al prójimo como a uno mismo
Señor, enséñame a amarte con todo el corazón,
sin medias tintas, en todo momento.
A veces olvido que cuando te amo con todo el corazón,
mi corazón crece, se extiende, se dilata,
para amar mejor a la pareja, al amigo, al pobre, a quien no me quiere bien.
Tú no eres celoso, no robas mi corazón para ti solo.
Ensanchas mi corazón para amar más y mejor a todos.
Señor, enséñame a amarte con todo la mente.
Hazme experimentar la inteligencia del amor:
cuando amo comprendo mucho más, veo más claro;
la claridad y la caridad van siempre de la mano;
la claridad se logra recorriendo el camino del amor.
Quisiera recorrer contigo, Señor, este camino de vida.
Señor, enséñame a amarte con todo mi ser,
con todas mis capacidades, con cada parte de mi cuerpo.
Señor, enséñame a amar al prójimo con todo el corazón,
a escuchar la voz del hermano como si fuera la palabra tuya,
a contemplar su rostro como una página de la Biblia.
Finalmente, Señor, enséñame a amarme,
a valorarme como un prodigio salido de tu mano.
No quiero amarme egoístamente, Señor,
Me gustaría amarme bien, para poder amar mejor,
para aprender a darme del todo, sin medida,
a amar incluso cuando no voy a ser correspondido.
a amar contigo y como Tú me amas.
sin medias tintas, en todo momento.
A veces olvido que cuando te amo con todo el corazón,
mi corazón crece, se extiende, se dilata,
para amar mejor a la pareja, al amigo, al pobre, a quien no me quiere bien.
Tú no eres celoso, no robas mi corazón para ti solo.
Ensanchas mi corazón para amar más y mejor a todos.
Señor, enséñame a amarte con todo la mente.
Hazme experimentar la inteligencia del amor:
cuando amo comprendo mucho más, veo más claro;
la claridad y la caridad van siempre de la mano;
la claridad se logra recorriendo el camino del amor.
Quisiera recorrer contigo, Señor, este camino de vida.
Señor, enséñame a amarte con todo mi ser,
con todas mis capacidades, con cada parte de mi cuerpo.
Señor, enséñame a amar al prójimo con todo el corazón,
a escuchar la voz del hermano como si fuera la palabra tuya,
a contemplar su rostro como una página de la Biblia.
Finalmente, Señor, enséñame a amarme,
a valorarme como un prodigio salido de tu mano.
No quiero amarme egoístamente, Señor,
Me gustaría amarme bien, para poder amar mejor,
para aprender a darme del todo, sin medida,
a amar incluso cuando no voy a ser correspondido.
a amar contigo y como Tú me amas.
La mujer fuerte
La mujer fuerte
puso en Dios su esperanza:
Dios la sostiene.
Hizo del templo su casa;
mantuvo ardiendo su lámpara.
En la mesa de los hijos,
hizo a los pobres un sitio.
Guardó memoria a sus muertos;
gastó en los vivos su tiempo.
Sirvió, consoló, dio fuerzas;
guardó para sí sus penas.
Vistió el dolor de plegaria;
la soledad, de esperanza.
Y Dios la cubrió de gloria
como de un velo de bodas.
La mujer fuerte
puso en Dios su esperanza:
Dios la sostiene. Amén.
puso en Dios su esperanza:
Dios la sostiene.
Hizo del templo su casa;
mantuvo ardiendo su lámpara.
En la mesa de los hijos,
hizo a los pobres un sitio.
Guardó memoria a sus muertos;
gastó en los vivos su tiempo.
Sirvió, consoló, dio fuerzas;
guardó para sí sus penas.
Vistió el dolor de plegaria;
la soledad, de esperanza.
Y Dios la cubrió de gloria
como de un velo de bodas.
La mujer fuerte
puso en Dios su esperanza:
Dios la sostiene. Amén.
miércoles, 16 de agosto de 2017
Corrección fraterna
Si gasto las horas
en batalla infinita
en vanas visiones
o en fugaces sueños,
despertadme,
los que me llamáis
amigo.
Amigos sois
si zarandeáis mi inconsciencia
y plantáis cara a mi egoísmo.
Si afeáis el ciego encierro
de quien se enclaustra
tras altos muros
para evitar, viviendo menos,
ser herido.
Amigos sois si gritáis
hasta el hartazgo,
el vuestro o el mío,
que no han de ser
mis días una ficción.
Sed exigentes,
aunque os lo pague
con mueca distante.
(www.rezandovoy.org)
en batalla infinita
en vanas visiones
o en fugaces sueños,
despertadme,
los que me llamáis
amigo.
Amigos sois
si zarandeáis mi inconsciencia
y plantáis cara a mi egoísmo.
Si afeáis el ciego encierro
de quien se enclaustra
tras altos muros
para evitar, viviendo menos,
ser herido.
Amigos sois si gritáis
hasta el hartazgo,
el vuestro o el mío,
que no han de ser
mis días una ficción.
Sed exigentes,
aunque os lo pague
con mueca distante.
(www.rezandovoy.org)
sábado, 5 de agosto de 2017
Valorar a las personas cercanas
Señor, tú nos has confiado muchos talentos, muchas capacidades, muchas posibilidades de crecer y servir.
Hay talentos muy vistosos: la simpatía, la facilidad de palabra, la fuerza física... Otros talentos están más ocultos: la capacidad de amar, de escuchar, de rezar...
Señor, gracias por todos los talentos he recibido a lo largo de mi vida. Gracias por darme la posibilidad de multiplicarlos.
Dame una mirada limpia para reconocer los talentos de las personas más cercanas: mi familia, mis compañeros de trabajo, mis vecinos...
Qué sea capaz de descubrir y agradecer hasta las capacidades más ocultas de quienes me rodean. Son un regalo para ellas y también para mí.
Gracias, Señor, por todos los dones que repartes entre todos tus hijos e hijas. Amén.
Hay talentos muy vistosos: la simpatía, la facilidad de palabra, la fuerza física... Otros talentos están más ocultos: la capacidad de amar, de escuchar, de rezar...
Señor, gracias por todos los talentos he recibido a lo largo de mi vida. Gracias por darme la posibilidad de multiplicarlos.
Dame una mirada limpia para reconocer los talentos de las personas más cercanas: mi familia, mis compañeros de trabajo, mis vecinos...
Qué sea capaz de descubrir y agradecer hasta las capacidades más ocultas de quienes me rodean. Son un regalo para ellas y también para mí.
Gracias, Señor, por todos los dones que repartes entre todos tus hijos e hijas. Amén.
Verdad molesta
Gracias, Señor, por los profetas,
por los profetas amigos y por los desconocidos,
por esas personas que nos recuerdan verdades molestas:
gastamos excesivamente en caprichos,
vivimos como si no existieran los pobres, los enfermos...
nos encerramos en nuestra comodidad,
dejamos que la pereza o la lujuria tomen las riendas de nuestra vida,
confundimos lo que necesitamos con lo que nos apetece,
nuestra solidaridad es de calderilla,
dedicamos a Dios los desperdicios de nuestro tiempo,
ponemos ideologías y doctrinas por encima de las personas,
nos quejamos demasiado por lo que no tenemos,
disfrutamos poco de lo que Tú nos regalas cada día.
Verdades molestas, demasiado molestas.
Ayúdanos a escuchar a tus profetas,
abre nuestra mente y nuestro corazón a la verdad,
a esa verdad que denuncia lo que no funciona
y nos abre nuevos horizontes de vida más plena.
Danos la luz y la fuerza de tu Espíritu,
para ser profetas humildes y valientes,
que denuncien la mentira y la injusticia,
que alienten la esperanza, el amor y la paz.
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