miércoles, 8 de mayo de 2019

Si el amor te escogiera

Si el amor te escogiera y se dignara
llegar hasta tu puerta y ser tu huésped
¡Cuidado con abrirle e invitarle,
si quieres ser feliz como eras antes!

Pues no entra solo: tras él vienen
los ángeles de la niebla tu huésped solitario
sueña con los fracasados y los desposeídos
con los tristes y con el dolor infinito de la vida.

Despertará en ti deseos que nunca podrás olvidar,
te mostrará estrellas que nunca viste antes;
te hará compartir, en adelante
el peso de su tristeza divina sobre el mundo.

¡Listo fuiste al no abrirle! y, sin embargo,
¡qué pobre, si lo echaste de un portazo!
Sidney Rosey Lysagth

miércoles, 17 de abril de 2019

¿Seré yo, Maestro?

¿Seré yo, Maestro,
quien afirme o quien niegue?

¿Seré quien te venda
por treinta monedas
o seguiré a tu lado
con las manos vacías?

¿Pasaré alegremente
del «hossannah»
al «crucifícalo»,
o mi voz cantará
tu evangelio?

¿Seré de los que tiran la piedra
o de los que tocan la herida?

¿Seré levita, indiferente
al herido del camino,
o samaritano conmovido
por su dolor?

¿Seré espectador o testigo?
¿Me lavaré las manos
para no implicarme,
o me las ensuciaré
en el contacto con el mundo?

¿Seré quien se rasga las vestiduras
y señala culpables,
o un buscador humilde de la verdad?

viernes, 12 de abril de 2019

Oración del Voluntario de Cáritas

Quiero ser, Padre, tus manos, tus ojos, tu corazón. Mirar al otro como Tú  le miras: con una mirada rebosante de amor y de ternura. Mirarme a mí, también, desde esa plenitud con que Tú me amas, me llamas y me envías.

Lo quiero hacer desde la experiencia del don recibido y con la gratuidad de la donación sencilla y cotidiana al servicio de todos, en especial de los más pobres.

Envíame, Señor, y dame constancia, apertura y cercanía. Enséñame a caminar en los pies del que acompaño y me acompaña. Ayúdame a multiplicar el pan y curar heridas, a no dejar de sonreír y de compartir la esperanza. Quiero servir configurado contigo en tu diaconía.

Gracias por las huellas de ternura y compasión que has dejado en mi vida. En tu Palabra encuentro la Luz que me ilumina. En la Oración, el Agua que me fecunda y purifica. En la Eucaristía el Pan que fortalece mi entrega y me da Vida. Y en mi debilidad, Señor, encuentro tu fortaleza cada día. Amén

jueves, 21 de marzo de 2019

Silencio y solidaridad

Ay de ti si tu vida se va diluyendo entre las prisas y los agobios.
Ay de ti si vives con los ojos cerrados a tantos milagros cotidianos.
Ay de ti si dices que me amas y luego solo te buscas a ti mismo. Ay de ti si miras para otro lado cuando te encuentras un hermano caído en el camino.
Ay de ti si acumulas y acaparas sin freno, y te olvidas de compartir con los pobres.

Pero…
Dichoso tú si en medio de las prisas y los agobios percibes mi presencia de paz.
Dichoso tú si en cada rincón de tu existencia ves un milagro de mi mano.
Dichoso tú si cuando dices que me amas haces verdad este amor sirviendo a los más débiles.
Dichoso tú si vives con ojos abiertos y manos extendidas ante los descartados de la tierra.
Dichoso tú si tu alegría te lleva a desprenderte de algo de lo que acumulas para que otros puedan gozar de una vida más digna.

Fermín Negre

miércoles, 13 de marzo de 2019

Oración en el tren

No me gustan las aglomeraciones, Señor, pero disfruto al coger el tren a primera hora de la mañana.

Miro a las personas que me rodean: más jóvenes y más mayores; alegres y unos pocos sonrientes; italianos y extranjeros; leyendo, durmiendo o esperando un «te quiero» o una buena noticia en la pantalla del teléfono móvil...

El tren es un gran río de personas madrugadoras, que van a trabajar o a buscar trabajo, a estudiar, a ganar el pan para sus familias... Quizá haya alguno con malas ideas y -sin quizá- todos meteremos la pata al menos siete veces a lo largo de la jornada.... Pero, aún así, el tren es un río de buenas intenciones.

Aunque no conozco a nadie, Señor, son tus hijas e hijos, mis hermanas y hermanos. Con ellos rezo a gusto; por ellos y los suyos te pido con confianza; por sus buenas voluntades te doy gracias. Y así, con el traqueteo del tren, se duermen las preocupaciones y despierta la esperanza. 


¡Buenos días, Señor!

lunes, 11 de febrero de 2019

Dar alas

Señor, Jesús,
a pesar de mi poca fe
tú sigues apostando
por sacar lo mejor de mí.

Me enseñas
que trabajar con los que sufren
es siempre la elección correcta.

Haznos “dadores de alas”
para los otros,
animadores del potencial de bondad
que esconde cada rostro.

Llévanos en pos de ti,
aliviando y sanando.

(Variación sobre una plegaria de
Mariola López Villanueva rscj)

miércoles, 6 de febrero de 2019

Ver a Dios en lo imperfecto

Danos unos ojos nuevos, Señor...

para contemplar tu belleza
en las arrugas de un anciano,

para aprender tu sabiduría
en las palabras de los que no han ido a la escuela,

para descubrir tu generosidad
en quienes no sabemos darlo todo,

para disfrutar de tu ternura
en los gestos torpes de quienes me rodean.

para admirar tu novedad sorprendente
en quienes forman parte de nuestra rutina,

para sentir tu fuerza omnipotente
en la debilidad de nuestra carne,

para gozar de tu grandeza,
en la sencillez de los más pequeños.

para percibir tu alegría
en los ojos que lloran a menudo,

para apreciar tu perfección,
en las experiencias y las personas imperfectas.

Danos unos ojos nuevos, Señor.